Con los alegatos de clausura, que se presentaron durante la mañana de este lunes, el juicio por el crimen de Johana Galdeano ingresó a su etapa final. Este martes, a las 12.00, el Tribunal dará a conocer el veredicto.
El único imputado por el asesinato es Juan Carlos Solalinde, expareja de la víctima, que está acusado de “homicidio doblemente calificado por haber mantenido una relación de pareja y por violencia de género”.
El hecho ocurrió el 26 de mayo del 2021 aproximadamente a las 15.30, en la casa de Solalinde.
Durante la jornada de este lunes, el Fiscal de Juicio, Ernesto Lutens, dijo que la víctima y el acusado habían mantenido una relación de pareja, que transcurrió en un contexto de violencia de género.
El funcionario sostuvo que el acusado adulteró la escena una vez cometido el crimen. Recordó que, luego, se entregó en la Comisaría 8ª de Villa Mercedes.
El Fiscal de Juicio aseveró que se encuentran absolutamente acreditadas la materialidad y la autoría del hecho, al que encuadró como homicidio doblemente calificado por mediar una relación de pareja y violencia de género.
A continuación se refirió a la secuencia en la que se produjeron los disparos y aseguró que no existió legítima defensa, ni mucho menos exceso en la legítima defensa.
A su vez, Lutens aseguró que el hecho fue generado por el acusado. “Es quien la provoca para que Johana fuera a la casa”, dijo. Mencionó los testimonios aportados durante el debate que denotaron diferentes situaciones de violencia sufridas por Galdeano.
Y solicitó para Juan Carlos Solalinde la pena de prisión perpetua.
Luego, la representante de la querella, Mikaela Eguinoa, recordó bajo qué circunstancias – el 26 de mayo del 2021 – Johana Galdeano se dirigió al galpón ubicado sobre la calle Sarmiento, donde ocurrió el hecho investigado.
Explicó que el acusado utilizó un pretexto para “atrapar a la víctima y desplegó su verdadero propósito que era terminar con la vida de Johana”. Aseguró que el hecho se consumó en un claro contexto de violencia de género – que se extendió a lo largo de los seis años de relación – y que Solalinde actuó en una posición absoluta de dominio y ventaja.
Asimismo, dijo que el acusado no experimentó ningún sentimiento de culpa ni de arrepentimiento.
Consideró que “la única condena aplicable es la cadena perpetua, sin beneficios” y enmarcó al hecho en los mismos términos que lo expresado por el Fiscal de Juicio.
Por último, la Defensa del acusado, representada por Marcos Juárez y Ramiro Rubio, aseguró que Solalinde actuó bajo emoción violenta y exceso en la legítima defensa. En tal encuadre, solicitaron se lo condene a sufrir la pena de 5 años de prisión.
En primer lugar, explicaron que no discutirían la existencia del hecho, ni la culpabilidad de Solalinde pero si cuestionarían la calificación legal. Detallaron que, desde su teoría del caso, la víctima se presentó en el domicilio de Solalinde muñida de un cuchillo.
Hicieron una extensa descripción de las características de la relación entre Galdeano y Solalinde, a la que calificaron como “conflictiva”. Aseguraron que el acusado era humillado, sometido y que fue en ese contexto donde su defendido actuó el día del hecho y Juárez dijo “lejos está Solalinde de ser el personaje violento de esta historia”.
Entre otras conclusiones, la Defensa definió a la relación de la víctima y victimario como tóxica, y explicó que Galdeano irrumpió intempestivamente en el domicilio de Solalinde portando un cuchillo, lo que lo provocó y desencadenó un estado de conmoción violenta.
Por último, la Presidenta del Tribunal cedió la palabra al imputado quien pidió disculpas a la familia de la víctima, a su hijo y a su propia familia. “No soy un asesino”, dijo.
Al finalizar los alegatos, el Tribunal informó que el veredicto se dará a conocer en la Sala de Juicios Nº 1 de la Segunda Circunscripción Judicial.