Con la mira en la salida del cepo, Caputo busca retirar más pesos del mercado

El Gobierno intentará mañana aprovechar el renacido apetito inversor por instrumentos que brinden cobertura cambiaria para acelerar el retiro de pesos del mercado. El objetivo es claro: cualquier esquema de salida del cepo (frente a los renacidos problemas que enfrenta el Banco Central para seguir comprando reservas) depende de que haya menos liquidez en plaza para bajar la potencial demanda de dólares cuando decida suprimir las restricciones.

La apuesta oficial al respecto se develó apenas la Secretaría de Finanzas, a cargo de Pablo Quirno, comunicó el menú de opciones puesto a consideración del mercado dejando en el mostrador siete instrumentos, una cantidad inusual dado que afronta vencimientos próximos a honrar por apenas $1,05 billones por el fin de la Letra de Capitalización (Lecap) S12L4 y, además, cuenta con reservas de caja para hacer su pago -si así quisiera- por un monto más de 10 veces superior.

Se trata de cuatro Lecaps, a plazos que van de 35 a 189 días que son ofrecidas sin tasas mínimas ni montos máximos de emisión, y de tres bonos ajustables por la variación que registre el tipo de cambio oficial (dollar-linked) sin cupón de intereses pero que se compromete a colocar con rendimientos “piso” del -2% y 1% para el caso de los que vencerán en casi dos y tres años (TZV26 y TZV27, respectivamente), cuando el TZVD5 (que también está incluido en el menú para su reapertura) cotiza con un rendimiento de -6,5%.

“El Gobierno parece haber tomado nota del aumento que hubo en la demanda incrementada de productos dollar linked, dado que en la licitación anunciada para esta semana se ve una diferencia fundamental con las licitaciones anteriores: además de volver a ofrecerlos son los únicos que tienen aseguradas tasas mínimas”, observaron desde la consultora Outlier.

“Hay que recordar que en la última licitación (hace menos de dos semanas) Economía decidió rechazar buena parte de lo que le habían ofrecido comprar del TZVD5, colocando lo poco que aceptó por debajo de –8%. Claramente hay un cambio de enfoque: interpretamos que las autoridades decidieron dejar de discutir con la mayor demanda de cobertura cambiaria para canalizar buena parte de esta, lo que debería ayudar a descomprimir otros segmentos como el mercado de futuros”, explicaron al respecto.

En baja...
En baja…

A esto se agregan las “adaptaciones” aplicadas a la oferta de Lecaps. “La S16G4, S13S4 y S14O4 licitarán precio, mientras que la TEM de la S17E5 (la más larga) será determinada en la licitación. Es decir, a diferencia de las licitaciones anteriores, el Tesoro no fijó tasa mínima para ninguna algo que tiene sentido al considerar que el BCRA comenzará en breve a fijar la tasa de las Letras de Regulación Monetaria”, evaluaron desde Facimex Valores.

Estos instrumentos cotizan con rendimientos que van del 3 al 4,2% mensual, en el caso de las que ya están en el mercado y por vencer en hasta 90 días, “de lo que surge que la S17E5 valuada por curva hubiera operado en 4,4%”, hicieron notar.

“En todos los casos son rendimientos claramente superiores a los de los pases pasivos que están alcanzados además por Ingresos Brutos (IIBB). Además no establecieron montos máximos en la emisión, lo que indica que buscan acelerar el desarme de pases o estimular a que los bancos -como ya hicieron algunos- ejerzan parte de los opciones de venta (puts) que acumularon de algunos bonos que tienen en cartera para demandar Lecaps y asegurarse mantener una baja de plazos de esos activos. Todo esto teniendo en cuenta que se sabe que el Gobierno tiene en la mira esos instrumentos y podría eventualmente impulsar un canje a los puts con ejercicio inmediato que están concentrados en los Boncer con vencimientos a 2025 y 2027″, apuntó el informe del equipo liderado por el economista Adrián Yarde Buller.

Además, cabe recordar, el BCRA flexibilizó la semana pasada las normas para que los bancos puedan tener y negociar con mayor fluidez estos papeles en el mercado secundario, es decir, pavimentó el camino para incrementar esa demanda aunque la exposición de la banca al sector público ya supera los límites prudenciales.

El temor oficial a la potencial emisión de pesos que deriva del ejercicio de esas garantías -cedidas a favor de los bancos incluso durante este Gobierno para alentar la demanda de bonos ofrecidos en licitaciones primarias- quedó a la vista otra vez hoy al volver a mencionarlas precisamente el propio presidente, Javier Milei, como un paso previo necesario para que se proceda al levantamiento del cepo, al responder preguntas que recibió por la red social X antes de asistir al desfile por el 9 de Julio.

Vale recordar además que el ministro de Economía, Luis Caputo, incluso mencionó días atrás en conferencia de prensa el desarme del cepo -para el que no dio fecha- como un momento bisagra que permitiría al plan oficial pasar a la tercera etapa que sería la del “crecimiento”. Dada la dureza de la recesión actual, y el impacto que comienza a mostrar en el mercado del trabajo, se entiende la creciente impaciencia de los agentes económicos al respecto.

Fuente: La Nación