Crimen del country en Pilar: encontraron ADN de la única detenida debajo de las uñas del empresario asesinado

La causa que investiga el crimen de Roberto Eduardo Wolfenson, un empresario asesinado en Pilar, obtuvo en las últimas horas nuevas pruebas que complican aún más a la única acusada.

Según trascendió, encontraron debajo de las uñas de la víctima rastros de ADN de la empleada doméstica, Rosalía Soledad Paniagua, detenida por el hecho.

Este hallazgo genético fue constatado por el fiscal Germán Camafreita, el cual confirma la hipótesis del juez de garantías Nicolás Ceballos. En esta línea, la mujer es autora penalmente responsable del delito de “robo calificado por el uso de arma utilizada en forma impropia en concurso real con homicidio criminis causae”, es decir, para la Justicia, la empleada mató al empresario para ocultar el robo de su celular.

Según las pericias, Wolfenson fue asfixiado desde atrás con un hilo, que fue sacado de un rollo de tanza para pescar. En este sentido, los investigadores creen que el empresario arañó a su agresora en un intenso por defenderse. A este hecho, se suma los cabellos que fueron encontrados en la escena del crimen y que pertenecen a Paniagua.

La empleada doméstica fue filmada con el celular del empresario. (Foto: captura de video)
La empleada doméstica fue filmada con el celular del empresario. (Foto: captura de video)
El crimen se produjo el 22 de febrero pasado, aproximadamente entre las 8 y las 13.53, pero el cuerpo del hombre fue encontrado recién al día siguiente por un amigo que, al no tener noticias sobre él, entró a su casa junto con dos vigiladores y se topó con una escena demoledora: la víctima estaba tirada en una de las habitaciones, sobre un charco de sangre, y con la misma ropa deportiva que llevaba puesta la tarde anterior.

Primero se pensó que había muerto por un paro cardíaco, pero la autopsia arrojó un dato perturbador. El empresario había sido asesinado por asfixia y tenía lesiones en sus manos, lo que indica que intentó defenderse. En el lugar faltaban algunas pertenencias de la víctima, entre ellas su celular, pieza clave para llegar hasta la empleada doméstica, quien fue la última persona que lo vio con vida.

Fuente: TN