Desde que Javier Milei asumió los salarios perdieron casi 15 puntos respecto a la inflación

La semana pasada, como esperaba el gobierno nacional, se conoció la inflación de mayo, que tuvo la tasa más baja en dos años: 4,2 por ciento. Esto, sumado a la aprobación de la Ley Bases y otras cuestiones le dieron tal vez los mejores días de la gestión libertaria desde que comenzó en diciembre pasado. Sin embargo, muchos especialistas aseguran que ocultos detrás de este anuncio hay varios indicadores que siguen siendo alarmantes. Uno de ellos es la caída del salario real del sector formal, que sigue corriendo detrás de la suba de precios, pese a la presión que se genera en torno de las paritarias, que durante el primer trimestre del año se vieron condicionadas por la actitud de la secretaría de Trabajo de sólo certificar aquellas que estuvieran en línea con sus aspiraciones.

“El deterioro que vienen sufriendo los salarios –como otros ingresos de los trabajadores– desde la asunción del actual gobierno es brutal”, recalcó el trabajo del Centro CIFRA, que expone las consecuencias de las políticas del presidente Javier Milei en el sector laboral.

Para la entidad de la CTA de los Trabajadores, en un escenario en el cual “no se han vuelto a provocar devaluaciones significativas de la moneda, la profunda recesión ha funcionado como freno parcial para las subas de precios”. En ese marco, “algunas negociaciones paritarias pudieron recuperar parte de lo que los salarios perdieron en el inicio del nuevo gobierno, lo que se muestra en el promedio como una mínima recuperación relativa”. En este contexto, “el salario mínimo, vital y móvil no fue ajustado de modo de revertir o menguar parcialmente las pérdidas salariales. Por el contrario, la caída real en el salario mínimo fue incluso mayor que la del salario promedio, y alcanzaría al 28,8 por ciento entre noviembre de 2023 y mayo del año en curso”.

Ranking de paritarias
En este escenario, las paritarias comenzaron el año sin parámetros de discusión, y recién a comienzos de marzo pudieron volver a un cauce de cierta normalidad, y recuperar terreno ante la baja, por el parate de la actividad, de la inflación. Una de las características de las discusiones es que virtualmente se mensualizaron, para enfrentar la crisis. Uno de los ejemplos de esto es lo que pasa en la paritaria más grande del país, que incluye a los trabajadores mercantiles. Los empleados de comercio cobraron un 15 por ciento de aumento salarial en dos tramos —entre abril y mayo— acordado entre el sindicato y las cámaras empresarias. A los trabajadores también les correspondió un bono de 40 mil pesos con los sueldos de marzo. Tanto el aumento como la suma fija deben ver reflejados en el recibo de sueldo como ítems no remunerativos. El acuerdo paritario se había firmado el pasado 5 de abril, pero faltaba el visto bueno del gobierno. Con la homologación, que llegó el 18 de abril, los empleadores quedaron obligados a pagar las sumas indicadas en el acta.

Si la paritaria mercantil es fundamental por la cantidad de trabajadores que implica, otras suelen ser un termómetro para el resto. El caso paradigmático en los últimos años es la discusión salarial de los camioneros. La semana pasada, el gremio de Hugo Y Pablo Moyano mantuvo un nuevo encuentro paritario en la secretaría de Trabajo de la Nación junto a las autoridades de las cámaras empresariales donde pactaron una suba salarial para los próximos tres meses. Según detallaron desde el gremio, los aumentos son: 5 por ciento para junio, 4 por ciento para julio y 3 por ciento para agosto, más una suma remunerativa para el último bimestre. La firma del acuerdo se da en un contexto donde el secretario Adjunto del Sindicato de Camioneros, Pablo Moyano, se posiciona fuertemente como oposición al gobierno de Javier Milei. En tanto, su padre, Hugo se presentó en la reunión y avanzó en la firma del acuerdo en sintonía a la inflación esperada para los próximos meses.

Sector público
El análisis de CIFRA se centra en la evolución del salario privado registrado promedio. Se espera que los salarios informales, no registrados, autónomos y monotributistas “se encuentren por debajo del resto”, debido a las peores o inexistentes condiciones para negociar aumentos. En este sentido, se marcó que “la caída salarial reciente fue sustantiamente mayor para el sector público, como parte del ajuste dramático en el gasto estatal. “Entre noviembre de 2023 y abril del presente año, “el salario registrado promedio real del sector público cayó 21,3 por ciento mientras que en el sector privado la disminución fue de 11,2 por ciento”.

Por eso, la paritaria del Estado nacional parece insuficiente. UPNC aceptó la oferta de aumento salarial del 9,1 por ciento, 2 por ciento retroactivo para abril y 7por ciento para mayo, pero la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) la rechazó. Durante abril no hubo reuniones paritarias. “Dada la reducción salarial que ya se había acumulado durante el gobierno previo, el salario real del sector público fue en febrero de 2024 29,9 por cierto más bajo que en noviembre de 2019 y 20,9 por ciento menor en el caso del sector privado. Cuando la comparación se realiza respecto de noviembre de 2015, las pérdidas alcanzan al 46,3 y 36,0 por ciento, respectivamente”, concluyó el informe.

Fuente: Data Gremial