VIDEO | El dengue en primera persona: «Se la pasa muy mal»

La periodista Ayelén Britos contó su experiencia en primera persona luego de contraer dengue. Detalló que “el dolor en el cuerpo es tremendo” desde la aparición de los primeros síntomas.

La cronista relató que comenzó con fiebre, y dolor de cuerpo y de ojos el lunes de la semana pasada. Como es una persona sana, deportista y, por su tarea, con conocimiento del nivel de contagio y los síntomas de la enfermedad, su primer pensamiento fue que había contraído dengue.

“Fue de golpe. Me sentí decaída, fue como un ingreso de un decaimiento importante. Me tomé la temperatura, 39°; sentí mucho dolor de cabeza, dolor de ojos; y para mí fue obvio lo que estaba pasando. Claramente eran síntomas de dengue”, relató.

El lunes a las 6.30 de la mañana fue al Hospital Central “Dr. Ramón Carrillo”. La periodista lamentó que “la atención al público” en ese centro de salud, el más importante de la provincia, “deja mucho que desear”.

Ahí le indicaron que debía hacer dos días de reposo y tomar paracetamol. Le dijeron que era un caso sospechoso de dengue, pero los resultados de los análisis lo confirmarían recién unos días después.

Sin embargo, su cuadro de salud no mejoró con el paso de los días. Ante la persistencia de los síntomas, decidió acudir a una clínica privada.

“A los dos días fui al Sanatorio Rivadavia porque me sentía muy mal, y me desmayé porque no daba más del dolor. Es tremendo, se la pasa muy mal”, narró Britos.

La periodista advirtió que no hay mucha información para la población sobre la enfermedad. Incluso, pudo conocer el resultado de los análisis “por otros contactos”, debido a que el Hospital nunca le confirmó que el estudio había resultado positivo para dengue.

“Falta mucha información, y hay que ser reiterativo porque se la pasa muy mal. Sobre todo, cuidado con los mayores y los niños”, añadió.

Aunque desconoce en qué lugar la picó el mosquito infectado, el sábado organismos de salud fumigaron su vivienda para evitar que proliferen los mosquitos.

“Hay que usar repelente y espirales todo el tiempo”, recomendó, la cronista, que ya pudo volver a su tarea habitual en las calles de la ciudad.