La líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, arremetió contra el ministro de Economía, Luis Caputo, por el ajuste presupuestario en el Hospital Garrahan. La crisis salarial llevó al dictado de la conciliación obligatoria por parte del Gobierno nacional.
Elisa Carrió lanzó duras críticas al ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, por la situación que atraviesa el Hospital de Pediatría Juan P. Garrahan. La exdiputada y fundadora de la Coalición Cívica apuntó directamente al funcionario en un mensaje publicado en su cuenta de X:
“Con los niños no. Vas a terminar preso y yo me voy a ocupar de eso. Lo del Hospital Garrahan es un escándalo moral.”
Su mensaje se enmarca en el conflicto salarial que afecta a médicos, residentes y trabajadores del hospital pediátrico más importante del país, en medio de reclamos por atrasos salariales y recortes presupuestarios.
El conflicto se desató tras la denuncia de médicos y gremios como ATE y la Asociación de Profesionales y Técnicos del Garrahan, quienes iniciaron una reducción de tareas ante la falta de actualización salarial. La situación fue considerada insostenible, y las protestas derivaron en la convocatoria a un paro por tiempo indefinido.
El reclamo se centró en la pérdida del poder adquisitivo del personal de salud, que atiende a miles de niños, muchos de ellos con enfermedades complejas como el cáncer. El Garrahan atiende al 40% de los pacientes pediátricos oncológicos del país, lo que convierte cualquier recorte en un tema de alta sensibilidad pública.
Carrió no fue la única en manifestarse. Hernán Reyes, legislador de la Coalición Cívica en la Ciudad de Buenos Aires, expresó su preocupación por el impacto del ajuste en el Garrahan:
“Llevarse puesto el Garrahan es atacar el hospital que cuida a miles de chicos. No es un número: son familias que encuentran allí un refugio.”
Reyes también denunció la “brutalidad” del ajuste y cuestionó el “dogma de destrucción del Estado” que, según afirmó, pone en riesgo instituciones fundamentales como los hospitales públicos.
Ante el recrudecimiento del conflicto, la Secretaría de Trabajo de la Nación, encabezada por Julio Cordero, dictó la conciliación obligatoria. La medida implica suspender el paro y retrotraer la situación laboral a su estado anterior por un período de 15 días.
Durante este lapso, los gremios deberán cesar cualquier medida de fuerza y garantizar la prestación de los servicios de manera habitual. El objetivo es abrir un canal de diálogo para resolver el conflicto y evitar que se resienta la atención pediátrica en un centro clave para la salud pública argentina.


