El Tribunal Oral Federal de Corrientes rechazó otorgar la prisión domiciliaria a Rubén Darío Ruiz, condenado a ocho años por la muerte del soldado Matías Chirino durante un rito de iniciación militar en 2022 en Paso de los Libres. La decisión se tomó mientras aún se revisan las penas impuestas a los imputados.
La Justicia federal de Corrientes resolvió no conceder el beneficio de la prisión domiciliaria a Rubén Darío Ruiz, uno de los nueve militares condenados por su participación en la muerte del soldado Matías Chirino, de 22 años.
El hecho ocurrió el 19 de junio de 2022 durante un «bautismo» en el Casino de Oficiales del Grupo de Artillería de Monte 3, en Paso de los Libres. Chirino, recién incorporado al Ejército, fue forzado junto a otros compañeros a consumir alcohol en exceso y luego a tirarse en una pileta con temperaturas bajo cero. Horas más tarde, fue hallado inconsciente y falleció por broncoaspiración.
Tras haber sido condenado en noviembre de 2024 a ocho años de prisión por abandono de persona en concurso con abuso de autoridad, Ruiz —ex capitán del Ejército— solicitó el beneficio de la prisión domiciliaria.
La defensa argumentó que ya no existía riesgo procesal ya que Ruiz fue dado de baja a fines de 2023 y trasladó su domicilio a la localidad salteña de Tartagal, cumpliendo con todas las obligaciones judiciales. También se destacó su rol como sostén de su familia, compuesta por su esposa y tres hijos menores.
Pese a ello, el tribunal decidió que Ruiz continúe detenido en una unidad penitenciaria, señalando que las condenas aún están sujetas a revisión y podrían agravarse.La Cámara de Casación habilitó el análisis de un recurso presentado por la querella y la fiscalía, quienes solicitaron que los imputados sean juzgados por el delito de homicidio con dolo eventual, en lugar de abandono de persona.
El tribunal, compuesto por los jueces Diego Barroetaveña, Juan Carlos Gemignani y Carlos Mahiques, resolvió abrir la instancia casatoria para revisar si la pena impuesta fue proporcional a la gravedad de los hechos.
El abogado querellante, Claudio Orosz, reclamó 21 años de prisión para los responsables, mientras que el fiscal Carlos Schaefer había pedido 20 años, considerando la brutalidad de lo ocurrido como un acto de maltrato deliberado.
Según la investigación, Chirino fue obligado a beber hasta alcanzar una alcoholemia de 1,45 g/l. Luego, permaneció varias horas en estado inconsciente, acostado en una colchoneta sin recibir atención médica. La primera alerta médica recién se activó a las 6:09 del día siguiente.
La autopsia determinó que la causa de muerte fue una broncoaspiración. El tribunal sostuvo que la falta de asistencia inmediata y los maltratos ejercidos por sus superiores, quienes abusaron de su posición jerárquica, fueron determinantes en su fallecimiento.


