Tras semanas de paros y movilizaciones, residentes del Hospital Garrahan esperan una propuesta formal de aumento salarial. El conflicto continúa pese al anuncio de un incremento que llevaría sus ingresos a $1.300.000 a partir de julio.
El Hospital de Pediatría Juan P. Garrahan, uno de los centros médicos más importantes de América Latina, atraviesa un conflicto creciente. Desde abril de 2024, los residentes vienen reclamando mejores condiciones laborales y una recomposición salarial acorde a sus responsabilidades. El detonante: un salario base de $797.061 para jornadas de hasta 70 horas semanales y múltiples guardias de 24 horas.
El lunes 26 de mayo, se intensificaron las medidas con un nuevo paro y la realización de una conferencia de prensa en la que también participaron médicos de planta. Allí, denunciaron la fuga de profesionales hacia el sector privado y el extranjero, alertando sobre la falta de relevo para cargos clave.
El domingo 1° de junio, el Hospital Garrahan difundió un comunicado oficial en X anunciando un aumento para residentes que elevaría sus ingresos a cerca de $1.300.000 desde julio. La medida fue presentada como resultado de una «planificación presupuestaria» y acompañada de una advertencia: se implementará un sistema biométrico desde junio y quienes no cumplan serán desvinculados.
Sin embargo, la Asamblea de Residentes desmintió haber recibido una oferta formal del Ministerio de Salud, el organismo responsable de sus sueldos. Por eso, mantienen las medidas de fuerza y exigen una instancia de diálogo real.Entre junio y octubre de 2024, se realizaron 14 paros. Los residentes denuncian que el trabajo se intensificó a medida que disminuyó el personal. Las guardias, que garantizan atención a más de 800 pacientes por día entre internados y consultas, son cada vez más difíciles de cubrir.
El Gobierno justificó el aumento con recursos propios del hospital y defendió la eficiencia administrativa. No obstante, el contraste entre la planta de personal administrativo (953) y médica (478) alimentó críticas y polémicas políticas.
El anuncio del aumento generó reacciones en todo el arco político. Figuras como Elisa Carrió, Graciela Ocaña y Margarita Stolbizer cuestionaron al Gobierno por el manejo del conflicto. Desde la oposición, se denunció un “abandono deliberado” del hospital y se exigió una investigación.
Mientras tanto, las redes sociales fueron escenario de un intenso debate público y, al cierre de esta edición, se mantenía la convocatoria a una “noche de velas” frente al hospital, programada para el lunes a las 18:00.


