Dos jóvenes de 25 años perdieron la vida en distintos accidentes viales ocurridos en Córdoba y Buenos Aires. Uno murió en un choque frontal en Río Cuarto y el otro, hijo de un jefe policial, falleció tras perder el control del auto en el Camino del Buen Ayre.
Este lunes al mediodía, un violento choque frontal entre un Fiat Uno y una Ford Ranger dejó como saldo la muerte de Ezequiel Altamirano, un joven de 25 años, en la ciudad de Río Cuarto, Córdoba.
El accidente ocurrió alrededor de las 13:00, a escasa distancia de la Universidad Nacional de Río Cuarto, en el cruce de las rutas nacionales 8 y 36. Por causas que aún se investigan, los dos vehículos colisionaron de frente.
Altamirano murió en el acto, según confirmaron los servicios médicos que llegaron al lugar. El conductor de la Ford Ranger, de 44 años, fue trasladado con heridas a un hospital cercano.
En el operativo participaron efectivos de la Policía local, Bomberos Voluntarios de Las Higueras y la Guardia Local. La Fiscalía de Turno de Río Cuarto dispuso peritajes para esclarecer cómo ocurrió el siniestro.
El sábado por la tarde se registró otro hecho fatal en el partido bonaerense de Ituzaingó. Joaquín Romero Raillalef, de 25 años e hijo del comisario mayor Ariel Romero Marín, murió tras estrellarse contra un poste de luz con su Ford Focus en el kilómetro 18 del Camino del Buen Ayre.
Según trascendió, el joven regresaba a Bella Vista tras ver la final de la Champions League en la casa de su padre. Las cámaras de seguridad de la autopista registraron el momento en el que el vehículo, que circulaba por el carril rápido, comenzó a desviarse lentamente hacia la valla de contención hasta perder el control.
En cuestión de segundos, el auto derrapó y se estrelló contra un poste, quedando volcado sobre el cantero central. Un automovilista que pasaba por la zona alertó al 911. Aunque los servicios de emergencia llegaron con rapidez, el joven ya había fallecido.
Fuentes cercanas a la investigación indicaron que el joven habría consumido alcohol antes de conducir. La causa está en manos de la UFI N.º 1 de Ituzaingó, a cargo del fiscal Matías Escriña, y fue caratulada como “averiguación de causal de muerte”.


