La autopartista Crucianelli, con sede en Córdoba, despidió a 11 trabajadores argumentando una crisis empresarial bajo el artículo 247. La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) denunció la medida y cuestionó la falta de un preventivo de crisis formal, situación que derivó en una toma de fábrica por parte de los empleados.
El pasado viernes, la planta de Crucianelli en Córdoba despidió a 11 empleados de larga trayectoria alegando “crisis de empresa”, una figura contemplada en el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo. La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) denunció que no existió una notificación previa ni se presentó el correspondiente procedimiento preventivo de crisis.
«Se trata de compañeros con entre 29 y 31 años de antigüedad», afirmó Alcides Salgado, secretario adjunto de la UOM, en declaraciones radiales. Además, criticó la falta de fondos para afrontar siquiera el 50% de las indemnizaciones y reveló que la empresa sugirió reclamar el pago a Faurecia, uno de sus principales clientes.
Desde la organización gremial aseguran que la justificación de la empresa es inconsistente. “Desde antes de la pandemia que no se presenta un preventivo de crisis en esta planta”, advirtió Salgado. A su vez, señaló que el volumen de trabajo ha tenido altibajos, pero nunca se comunicó formalmente una situación crítica.
Incluso, en algunas semanas recientes se realizaron horas extra por demanda acumulada. “Si no nos notifican legalmente de una crisis, no lo notamos. Por momentos hay baja de actividad y en otros se trabaja más”, sostuvo el dirigente.
Crucianelli es una firma con más de seis décadas de trayectoria en el sector autopartista. Actualmente emplea a unos 30 operarios, por lo que los 11 despidos representan un recorte cercano a un tercio de la dotación. El sindicato relaciona la caída del trabajo con la coyuntura nacional: “Desde el inicio de este gobierno vemos menos actividad en la industria”, remarcó Salgado.
En una audiencia realizada en la Secretaría de Trabajo, Crucianelli ratificó su decisión y confirmó que no puede afrontar las indemnizaciones al 100%, como estipula el artículo 247 ante una supuesta crisis. La situación generó tensión entre los trabajadores, que en asamblea decidieron tomar la fábrica como medida de protesta.


