Piden prisión perpetua por el asesinato de Nelson “Chivo” Saravia

En Rosario comenzó el juicio oral contra cuatro acusados de matar a Nelson “Chivo” Saravia, ex líder de la barra de Newell’s. El crimen ocurrió en octubre de 2021 y la Fiscalía solicitó cadena perpetua por un asesinato vinculado a disputas internas por el control de la tribuna.

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Este martes se dio inicio al juicio oral en la sala 7 del Centro de Justicia Penal de Rosario contra cuatro integrantes de la paraavalancha leprosa, acusados de asesinar a Nelson “Chivo” Saravia, ex jefe de la barra brava de Newell’s Old Boys. El fiscal Luis Schiappa Pietra, a cargo de la acusación, solicitó la pena de prisión perpetua para Guillermo “Chupa” Sosa, Alejandro “Rengo” Ficcadenti, Esteban A. y Alexis D.

El tribunal está conformado por los jueces Nicolás Vico Gimena, Ismael Manfrin y Pablo Pinto, quienes evaluarán las pruebas presentadas.

Nelson Saravia, de 43 años, fue ejecutado a balazos mientras dormía en su vivienda en San Nicolás al 3700, barrio Alvear, durante la madrugada. En el momento del ataque, estaba acompañado por su hijo y su sobrino, a quienes protegió durante el tiroteo.

Según la investigación, el homicidio fue cuidadosamente orquestado. Un grupo de 22 personas se reunió previamente en una casa vinculada a Sosa, donde distribuyeron armas, asignaron roles y planificaron la operación, información respaldada por imágenes de cámaras de seguridad.

Tras el crimen, los acusados regresaron para cambiarse y deshacerse de las armas, momento en el que señalaron a Ficcadenti como instigador y responsable de proporcionar municiones para el ataque.

Nelson Saravia fue una figura central en las violentas disputas por el control de la barra brava de Newell’s desde 2010. Inicialmente aliado de Diego “el Panadero” Ochoa, asumió el liderazgo en 2013 tras la caída de Ochoa. Su mandato se vio marcado por conflictos internos con Leonardo “el Gordo” Fernández, y la violencia derivada de la lucha territorial y narcotraficante.

El enfrentamiento entre facciones dejó varios muertos y heridos, y llevó a Saravia a formar alianzas con otras bandas criminales como la de René Ungaro y posteriormente a negociar con la organización narco “Los Monos”.

Aunque abandonó su rol en 2015, intentó regresar varias veces para retomar el control de la tribuna y los negocios ilegales asociados, lo que aumentó la tensión y violencia dentro del entorno.

El homicidio de Saravia es parte de una serie de hechos violentos relacionados con la disputa por el dominio del club. Apenas días antes, fue asesinada Ángela Oviedo, cuñada de un integrante de la barra ligada a la familia Cantero, lo que evidencia una espiral de represalias.

Los choques entre facciones continúan generando inseguridad y violencia en el ambiente del fútbol local y en la ciudad.

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