El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) atraviesa un momento de incertidumbre. Jorge Reynals, médico veterinario y director del Centro Regional La Pampa – San Luis, advirtió que un decreto impulsado por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado amenaza con reconfigurar su estructura interna, que afectaría su funcionamiento y su vínculo con los productores locales.
“Perderíamos mucho el rumbo”, expresó Reynals, ante la posible eliminación de los consejos regionales y de las agencias de extensión.
Cambios en la conducción nacional y pérdida de representación
El organismo, con 70 años de historia y una estructura de conducción mixta entre representantes del Estado y entidades del sector agropecuario, podría quedar bajo el control mayoritario del gobierno nacional, rompería con su esquema autárquico y colegiado.
Reynals explicó que esta conformación plural, donde participan la Mesa de Enlace, universidades y organizaciones productivas como CREA, garantizó hasta ahora una dirección alejada de los vaivenes partidarios.
“Con esta reforma, las decisiones pasarían a depender directamente del gobierno de turno”, sostuvo el director regional.
Además, el posible decreto eliminaría los centros y consejos regionales, órganos claves que permiten adaptar las políticas y acciones del INTA a las realidades locales. En el caso del Centro Regional La Pampa – San Luis, participan universidades, representantes provinciales y entidades del campo, con 15 integrantes que asesoran a las estaciones experimentales.
Riesgo de cierre de agencias y pérdida de vínculos territoriales
Reynals advirtió que en San Luis podrían cerrar las cinco agencias de extensión, que cumplen un rol esencial en la transferencia tecnológica, la articulación con municipios y la asistencia a productores.
“Trabajamos con todos los municipios, con empresas privadas, con productores de San Luis. Vivimos en la provincia. Lo que se pone en riesgo es el trabajo local”, lamentó.
Impacto en investigaciones y proyectos estratégicos
Desde el Centro Regional señalaron que el cambio afectaría de forma directa a la capacidad operativa y financiera del INTA, y que pondría en jaque proyectos vitales para el desarrollo productivo y sustentable de la región.
Entre las líneas en riesgo se destacan:
- Ensayos comparativos de cultivos como soja, maíz, sorgo y girasol.
- Diagnóstico de enfermedades y déficit nutricional en sistemas ganaderos.
- Recuperación de pastizales degradados.
- Investigaciones sobre cuencas hídricas y manejo de suelos.
- Estrategias para mejorar calidad y producción de carne.
- Evaluación de cultivares y tecnologías innovadoras.
- Acompañamiento a emprendedores rurales y formulación de proyectos.
- Intervención en el uso responsable de fitosanitarios y normativas ambientales.
Un llamado a defender la institucionalidad
El INTA publicó un comunicado donde expresa su “preocupación por los cambios que afectarían la gobernanza del organismo” y subraya que el Consejo Directivo actual es el encargado de definir estrategias, administrar fondos y evaluar la gestión de los centros regionales.
“La reducción de nuestra autarquía impactaría en la capacidad de gestionar recursos de manera eficiente”, advierte el texto.
Reynals concluyó que, aunque todavía no se conoce el decreto en detalle, el sector ya se está movilizando. Y añadió que las entidades que integran el Consejo Directivo están defendiendo su lugar, y que él mismo mantuvo reuniones con autoridades provinciales, como el gobernador de La Pampa, para informar sobre la situación y evitar que se desvalorice el trabajo que realizan a diario.
“Seguimos trabajando día a día, tratando de que se vea el valor del trabajo que hacemos en la provincia”, insistió.


