Un equipo arqueológico internacional encontró la tumba perdida de Tutmosis II, faraón de la Dinastía XVIII, en Luxor, Egipto. El hallazgo, anunciado en 2025, es el primer descubrimiento real desde la tumba de Tutankamón en 1922 y representa un avance clave para la historia egipcia.
Después de más de una década de excavaciones, el equipo conjunto entre la New Kingdom Research Foundation y el Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto localizó la tumba de Tutmosis II en la montaña tebana, cerca de Luxor. Este hallazgo destaca como el primer descubrimiento de una tumba real egipcia desde hace casi un siglo, superando incluso las expectativas iniciales, que apuntaban a que se trataba de una tumba femenina.
Los arqueólogos hallaron fragmentos de jarras de alabastro con inscripciones de Tutmosis II y su esposa Hatshepsut, lo que permitió confirmar la identidad del sepulcro. Aunque la tumba estaba vacía debido a que los restos probablemente fueron trasladados tras una inundación, la cámara funeraria decorada y la gran puerta indicaban su importancia faraónica.
La tumba de Tutmosis II es la última tumba real no descubierta de esta dinastía, un dato que resalta la magnitud del descubrimiento. Tradicionalmente, se pensaba que las tumbas de los faraones de esta época estaban ubicadas más cerca del Valle de los Reyes, pero esta se encontró en una zona asociada a enterramientos femeninos de la realeza, lo que sorprendió a los expertos.
Investigaciones y excavaciones
Durante 12 años, el equipo arqueológico excavó 54 tumbas en la zona occidental de la montaña tebana, identificando a más de 30 mujeres de la corte real. La investigación continúa, ya que se busca la posible segunda tumba donde podrían encontrarse los restos y tesoros de Tutmosis II.
Quién fue Tutmosis II y su legado
Tutmosis II gobernó Egipto entre 1493 y 1479 a.C. Fue hijo de Tutmosis I y Mutnofret, una reina secundaria, lo que lo diferencia de otros faraones descendientes de la Gran Esposa Real. Su reinado fue crucial para fortalecer la dinastía XVIII, aunque su figura histórica quedó opacada por la poderosa Hatshepsut y su hijo, Tutmosis III, uno de los estrategas militares más destacados del antiguo Egipto.


