Las ventas de alimentos y bebidas en comercios minoristas bajaron un 7,6% en mayo en comparación con el mismo mes del año pasado, informó la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). La caída se atribuye a la pérdida del poder adquisitivo y al encarecimiento de productos básicos.
El consumo de productos esenciales como alimentos y bebidas sufrió un retroceso significativo en mayo, con una contracción interanual del 7,6%, según el Índice de Ventas Minoristas Pyme de la CAME. La baja se dio en un contexto de aumentos sostenidos de precios y caída del ingreso real de las familias, lo que llevó a un cambio de hábitos de consumo hacia opciones más accesibles.
Almacenes, autoservicios y otros pequeños comercios fueron los más afectados, enfrentando incrementos diarios en los precios de artículos de consumo masivo que no siempre se reflejan en los índices oficiales, pero sí en mediciones alternativas como el Índice Barrial de Precios (IBP), que mostró una suba del 4% en productos de la canasta básica.
Aunque los precios mayoristas de frutas y verduras registraron bajas en mayo, esto no logró revertir la tendencia negativa en las ventas. Según datos del CEPA con base en el Mercado Central de Buenos Aires, el conjunto VTL (papa, tomate, lechuga, batata, zapallo y cebolla) cayó 16,9% respecto a abril y 26,9% en comparación con mayo de 2024.
En paralelo, las frutas más demandadas —banana, limón, manzana y naranja— bajaron 7,3% respecto al mes anterior, aunque aumentaron 16,2% interanual. Esta disparidad refleja que las bajas en el mercado mayorista no se trasladan del todo al consumidor, especialmente en los comercios de barrio.
Mayo fue el primer mes con caída interanual en las ventas minoristas desde noviembre de 2023. En comparación con abril de este año, la baja fue del 0,7%, y del 2,9% respecto a mayo del año anterior.
El comercio venía recuperándose con fuerza: 25,5% en enero, 24% en febrero, 10,5% en marzo y 3,7% en abril. Sin embargo, la pérdida de impulso se hizo evidente en mayo, especialmente en rubros clave como:
- Ferretería y materiales para la construcción: -2,6% interanual
- Indumentaria: -1,6%
- Calzado y marroquinería: -0,5%
Este comportamiento refleja un menor movimiento de obras privadas menores, que son motor clave para la economía barrial.
Nuevos hábitos de compra y desafíos para el comercio tradicional
La CAME advierte una combinación de factores que explican la contracción: menores ingresos disponibles, subas de precios constantes y mayores exigencias operativas. Como resultado, los consumidores priorizan lo esencial, circulan menos por centros comerciales y optan por canales de venta alternativos, como el comercio informal o digital.
Aun así, no todo fue negativo. Los rubros Perfumería (+5,2%) y Farmacia (+1,5%) mostraron cifras positivas, posiblemente por ser bienes más ligados al bienestar personal y la salud.


