Este domingo, la ONU convocó a una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad, a pedido de Irán, tras el reciente ataque militar de Estados Unidos. La comunidad internacional expresó su profunda preocupación por una posible escalada bélica en Medio Oriente.
Preocupación global por una nueva escalada militar
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se reunirá este domingo en sesión de emergencia para abordar el reciente ataque estadounidense contra territorio iraní. La convocatoria fue solicitada por Teherán en un contexto de creciente tensión regional, agravada por el conflicto entre Irán e Israel.
Esta es la tercera reunión urgente convocada desde el inicio del enfrentamiento, lo que refleja la alarma internacional por el deterioro de la situación en Medio Oriente.
Teherán advierte sobre el riesgo de un caos global
En un comunicado oficial, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán instó tanto al Consejo de Seguridad como al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) a actuar con urgencia. Denunció el ataque estadounidense como una «flagrante violación del derecho internacional» y advirtió que el silencio de la comunidad internacional «hundiría al mundo en un nivel de peligro y caos sin precedentes».
La postura iraní apunta a una condena inmediata y a la adopción de medidas concretas que frenen futuras agresiones en la región.
El secretario general de la ONU llamó a detener la violencia
António Guterres, secretario general de la ONU, expresó su “profunda preocupación” por el aumento de las hostilidades. Durante su intervención en la reunión de emergencia, advirtió sobre la posibilidad de “otro ciclo de destrucción” en Medio Oriente y calificó la situación como un “giro peligroso”.
“La población de la región no puede soportar otra oleada de violencia”, declaró. Además, reiteró su llamado a detener la escalada militar y a priorizar la diplomacia.
El director del OIEA, Rafael Grossi, también intervino en la reunión por videoconferencia. El argentino alertó sobre el peligro de que el conflicto se amplíe y afecte la estabilidad nuclear global. Subrayó que la ventana de oportunidad para retomar el diálogo sigue abierta, pero que si se cierra, “el régimen de no proliferación nuclear podría colapsar”.
Grossi apeló a la “máxima moderación” por parte de todos los actores involucrados, destacando la importancia de evitar medidas que agraven la situación.


