Taste Atlas sorprendió al incluir a las empanadas argentinas en su ranking de los 50 mejores desayunos del mundo. La elección generó polémica en redes sociales, donde muchos argentinos defendieron a las medialunas como el ícono del desayuno nacional.
Un ranking global que descolocó a los argentinos
La reconocida guía gastronómica internacional Taste Atlas publicó un nuevo listado con los 50 mejores desayunos del mundo, y la inclusión de las empanadas argentinas entre los seleccionados no tardó en desatar controversia. El motivo: en Argentina no se consumen tradicionalmente en el desayuno, sino como almuerzo, merienda o cena.
El ranking comparó las empanadas con productos típicos del desayuno como los croissants franceses o el pão de queijo brasileño, lo que generó desconcierto e incluso enojo entre usuarios argentinos en redes sociales.
El foco de la crítica nacional no fue solo la aparición de las empanadas en el lugar de un desayuno tradicional, sino la escasa valoración que Taste Atlas le otorgó a las medialunas, consideradas por muchos como el desayuno más representativo del país. En la cuenta oficial de X (ex Twitter) de la plataforma gastronómica, las respuestas de usuarios argentinos no se hicieron esperar.
“¿Empanadas para desayunar?”, “Las medialunas deberían estar entre las primeras”, fueron algunos de los comentarios más repetidos. La publicación, que rápidamente se viralizó, generó un intenso debate sobre el conocimiento real de la cultura gastronómica argentina en el exterior.
De delicia culinaria a símbolo nacional
A pesar de la polémica, Taste Atlas destacó de forma positiva las características de las empanadas criollas, describiéndolas como “pasteles tradicionales rellenos con carne, queso o verduras”. Resaltaron que pueden ser horneadas o fritas, y que su sabor varía según la región del país.
La guía también mencionó algunas variedades típicas:
- Salta: pequeñas y picantes.
- Mendoza: grandes, con ajo y aceitunas.
- Patagonia: rellenas de cordero.
Según el portal, las empanadas no solo son un alimento versátil, sino también “un símbolo cultural” argentino, presente en celebraciones y reuniones familiares.
El primer lugar del ranking fue para el Kahvaltı, un desayuno tradicional turco que incluye una variedad de quesos, panes, aceitunas, huevos y frutas. Esta propuesta, muy distinta al estilo argentino, fue destacada por su diversidad de sabores y presentación abundante.


