El dirigente del Movimiento Evita, Daniel Sosa, valoró la apertura del espacio nocturno como un paso positivo. Aunque reconoció que la distancia puede ser un obstáculo, sostuvo: “Está esa opción si te querés quedar a dormir”.
Un espacio de resguardo para las noches más frías
El nuevo refugio nocturno funciona en la calle Riobamba, entre Funes Fortunato y Clavel del Aire, en el barrio Eva Perón de la ciudad de San Luis. El ingreso está habilitado entre las 18:00 y las 21:00, y quienes llegan reciben un kit de higiene personal.
Las personas duermen en habitaciones separadas por género y deben retirarse al día siguiente antes de las 08:00, luego de desayunar. Además, se proyectan talleres diurnos vinculados a la reinserción laboral y el abordaje del consumo problemático.
“Ahora el Estado puede decir: vos tenés dónde dormir”
Sosa celebró la medida, aunque marcó un punto crítico: “Hay que ver si la gente va desde el centro, eso es complicado. Pero ya está esa opción. Si te querés quedar a dormir en otro lado, el Gobierno puede decir: vos tenés dónde dormir”.
También señaló que la problemática no se limita al centro. “Hay gente en los barrios, en construcciones, en esquinas. En el barrio República una persona pasó la noche en una obra en construcción. Esto no es solo el microcentro”, detalló.
Una deuda histórica del Estado
Para el dirigente, la medida repara un abandono prolongado: “Después de mucho tiempo, el Estado ha ablandado su mirada. Antes no le daban pelota a este problema”. Y agregó: “Nosotros lo hubiésemos querido prevenir antes, para que no tenga el impacto que tuvo en los últimos tiempos”.
Ollas populares sin recursos y un llamado a la ayuda
Sosa también hizo visible otro frente de urgencia: “Nosotros cocinamos para gente en situación de calle todos los miércoles. Esta semana no tenemos nada. Solo verdura y mucha voluntad” y sentenció que el 90% de las personas que asisten a la olla vive en la calle.
Preocupación por la ordenanza que prohíbe el cuidado de autos
Más allá del refugio, Sosa advirtió que se avecinan nuevos conflictos: “El otro problema que vamos a tener es la ordenanza que prohíbe el lavado y el cuidado de autos en el centro. Eso va a expulsar a quienes hoy subsisten con esa tarea”.
Recordó que había propuesto una alternativa: “Les pasé a los concejales una idea para hacer un registro: chaleco, número de documento, nombre y teléfono. Pero no avanzó”.


