Este viernes, Máximo Kirchner encabezó una reunión clave en el Partido Justicialista para definir acciones judiciales en defensa de Cristina Kirchner. Axel Kicillof, nuevamente ausente, profundiza la interna que divide al peronismo en plena discusión por el armado electoral.
El viernes al mediodía, Máximo Kirchner volvió a convocar al Partido Justicialista para trazar una estrategia judicial que apunte a revertir la condena de Cristina Fernández de Kirchner. Sin la participación del gobernador bonaerense Axel Kicillof, el líder de La Cámpora reforzó su liderazgo dentro del peronismo opositor, dejando en evidencia una fractura interna cada vez más profunda.
La reunión, llevada a cabo en la sede del PJ, incluyó a representantes de los partidos aliados como Frente Renovador, Patria Grande, Kolina, Principios y Valores, Nuevo Encuentro y Frente Grande. El foco fue, según el entorno de Kirchner, «discutir acciones frente a la condena ilegítima y proscriptiva contra Cristina Kirchner».
Aunque la ausencia de Kicillof llamó la atención, desde el entorno de Máximo Kirchner argumentaron que su agrupación, Movimiento Derecho al Futuro, “no es un partido político” y que por eso no fue convocado formalmente. No obstante, aclararon que quienes forman parte de agrupaciones incluidas “pueden participar”.
Más allá de las explicaciones formales, la relación entre Kirchner y el gobernador bonaerense está claramente deteriorada. “No puede hacerse la víctima cada vez que no lo invitan”, lanzó un dirigente cercano a Kirchner, apuntando contra la estrategia política del mandatario provincial.
Desde el espacio de Kicillof calificaron la reunión como una “chicana política” y aseguraron que “nadie hace más por la libertad de Cristina que el gobernador”. En ese sentido, destacaron el rol de Juan Martín Mena —referente de La Cámpora— como ministro de Justicia de la provincia.
También respondieron a las críticas con una convocatoria propia: Kicillof propuso instalar una mesa política para discutir una lista de unidad, luego de que desde el Frente Renovador difundieran una reunión de apoderados sin consenso previo, lo que generó molestia tanto en La Cámpora como en La Plata.
Como en otras ocasiones, Sergio Massa reaparece en medio del conflicto interno como puente entre los dos polos del peronismo. Aunque promovió un encuentro de apoderados para definir candidaturas, el gesto fue interpretado por algunos sectores como una maniobra prematura y provocadora.
Desde el kirchnerismo más duro lanzaron una advertencia: “Si decís que Cristina fue condenada de forma arbitraria, no puede ser que lo único que te preocupe sea armar listas”. La frase resume el malestar de quienes creen que la libertad de la expresidenta debe ser la prioridad.


