El Gobierno Nacional oficializará este martes la eliminación del Instituto Nacional del Cáncer (INC) y del Instituto Nacional de Enfermedades Cardiovasculares (INEC), como parte de una reestructuración sanitaria. La medida busca “eficiencia administrativa”, pero genera preocupación por su impacto en dos de las principales causas de muerte en Argentina.
A través de un decreto que se publicará este martes, el Gobierno dispuso la disolución del Instituto Nacional del Cáncer (INC) y del Instituto Nacional de Enfermedades Cardiovasculares (INEC). La decisión forma parte de un paquete de reformas que se anunciarán antes del vencimiento de las facultades delegadas por la Ley Bases.
El INC, que funcionaba con autonomía institucional, pasará a ser una unidad interna del Ministerio de Salud. En cambio, el INEC será eliminado por completo. Desde el Ejecutivo justifican la decisión en términos de simplificación estructural y reducción de costos.
Según el Ministerio de Salud, el Instituto Nacional del Cáncer ya operaba con personal y presupuesto dentro del organigrama del Ministerio. Con la reestructuración, sus funciones quedarán bajo la órbita de la Secretaría de Gestión Sanitaria.
“Se evita la duplicación de tareas y se mejora la articulación en prevención, tratamiento, acceso a medicamentos e investigación”, explicaron desde la cartera que encabeza Mario Lugones.
En cuanto al INEC, fuentes oficiales señalaron que nunca llegó a implementarse plenamente desde su creación en 2015: no tuvo sede, personal ni fondos asignados. Por ello, se decidió eliminarlo formalmente del marco normativo.
Qué es la ANES y qué hospitales administrará
La reforma incluye la creación de la Administración Nacional de Establecimientos de Salud (ANES), un organismo descentralizado que concentrará la gestión de cinco hospitales nacionales:
- Baldomero Sommer
- Alejandro Posadas
- Ramón Carrillo
- Laura Bonaparte
- Instituto de Rehabilitación Psicofísica del Sur
Cada uno mantendrá su dirección médica, pero dependerá funcionalmente de la ANES, que será dirigida por Diego Masaragian. El Gobierno apunta a una administración más eficiente, transparente y con control de costos. Un ejemplo citado es la detección de una compra de omeprazol a 400 veces su precio habitual.
El decreto también establece:
- La disolución del Instituto Nacional de Medicina Tropical (cuyas funciones serán absorbidas por el Instituto Malbrán).
- La eliminación de las Delegaciones Sanitarias Federales.
- La derogación de la posibilidad de crear nuevos hospitales SAMIC, aunque se mantiene el estatus jurídico de los existentes como el Garrahan, El Cruce, Favaloro y Cuenca Alta.
El Gobierno enmarca estas acciones dentro de su Plan de Eficiencia de Hospitales Nacionales, alegando que los recursos estatales son limitados y deben destinarse bajo criterios de “eficacia”.


