Un vuelo de Delta Airlines que salió de Madrid hacia Nueva York debió realizar un aterrizaje de emergencia en la isla de Terceira, en las Azores, tras una falla en uno de sus motores. Los 282 pasajeros y 13 tripulantes permanecieron varados casi 30 horas antes de continuar su viaje.
El domingo pasado, el vuelo 127 de Delta Airlines partió desde el aeropuerto Madrid-Barajas con destino al aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York. Aproximadamente cinco horas después del despegue, la tripulación detectó un problema mecánico en uno de los motores que obligó a desviar la ruta.
El piloto decidió aterrizar de forma segura en la base aérea de Lajes, situada en la isla volcánica de Terceira, parte del archipiélago portugués de las Azores en el Atlántico.
A bordo del Airbus A330 viajaban 282 pasajeros y 13 tripulantes. Tras el aterrizaje sin inconvenientes, la aerolínea alojó a los afectados en hoteles locales mientras se resolvía la situación técnica del avión.
Luego de casi 30 horas, la tripulación y pasajeros retomaron el vuelo hacia Nueva York, reanudando su itinerario con el máximo resguardo.
Otros incidentes recientes
Delta Airlines informó que aún no se ha determinado la causa exacta de la falla que originó el aterrizaje de emergencia. Este no es el primer incidente del año para la compañía: en febrero, un avión de Delta se salió de la pista en Toronto, Canadá, quedando volcado en la nieve, aunque sin heridos entre los 80 pasajeros.
La isla de Terceira, situada a 1500 kilómetros del continente europeo, cuenta con la base aérea de Lajes, que sirve tanto para operaciones militares como civiles. Su localización estratégica en medio del Atlántico la convierte en un punto habitual para emergencias de vuelos transatlánticos.


