Un tribunal del Colegio de Jueces de San Luis condenó este miércoles a Gerónimo Gatica y Juan Flores (expolicía) a 10 y 11 años de prisión, respectivamente, tras encontrarlos culpables de abusar sexualmente de una menor de 14 años en un motel del barrio Jardín San Luis.
La sentencia, firmada por los jueces Adriana Lucero Alfonso, Hugo Saá Petrino y Gustavo Ariel Parrillis, los encontró responsables del delito de “abuso sexual con acceso carnal agravado”, por haber causado daño en la salud mental de la víctima y haber actuado en forma conjunta.
Hechos ocurridos tras una salida nocturna
Según la acusación fiscal, los hechos ocurrieron el 6 de noviembre de 2022, cuando la víctima asistió a un boliche ubicado sobre avenida España al 800. En la madrugada, tras manifestar malestar físico, fue retirada por dos hombres que habían asegurado llevarla a su domicilio.
La investigación determinó que ambos la condujeron a un hotel alojamiento, donde la abusaron sexualmente. La joven logró resguardarse en el baño, perdió el conocimiento y luego fue asistida por familiares, alertados por los propios acusados.
Alegato de la fiscal Virginia Palacios
En su alegato, la fiscal de Juicio, Virginia Palacios, expuso el daño psicológico que sufrió la víctima: “Todos sabemos el trauma que provoca un abuso en la psiquis de una persona, pero a veces no pensamos en el costo de decirlo, el costo de hablar”.
Aseguró que ese costo incluyó frío, espera médica, señalamiento público, autolesiones, intentos de suicidio y bullying. “No tenía motivo para mentir. Lo dijo porque fue lo que sucedió”, remarcó.
Palacios detalló que los imputados evitaron llamar a la policía o pedir asistencia médica. “Cuando fue rescatada, salió corriendo, se tiró tierra en la boca. Es un gesto asociado a la sensación de suciedad permanente que manifiestan las víctimas”, agregó. “De ese lugar la sacaron en andas”.
Los acusados se declararon inocentes
Durante la última audiencia, ambos hicieron uso de la palabra. El primero, entonces policía de 28 años, aseguró: “Ella dijo que quería ser mi novia, que le gustaba. Me pidió ir a un telo. No sabía que era menor. Nunca le hice daño”.
El segundo afirmó que ingresó al hotel para limpiar el vehículo tras un episodio de vómito, y que nunca cometió el delito que se les imputó: “Ella se quedó en el lugar. Avisé a su tía. No hicimos nada. Somos inocentes”.


