El ministro de Economía, Luis Caputo, volvió a poner a prueba al mercado financiero con movimientos en el tipo de cambio. Durante los últimos días, el dólar mostró una suba del 19%, mientras el Gobierno busca demostrar que ya no hay traslado directo a precios. En medio de la visita del FMI, Caputo refuerza su estrategia de flotación y apuesta al carry trade para estabilizar el escenario cambiario.
Durante las últimas jornadas, el dólar registró una fuerte volatilidad, con un aumento acumulado del 19% desde junio. Este comportamiento no fue producto del desorden, sino parte de una estrategia deliberada por parte del ministro Luis Caputo. El objetivo: confirmar que el tipo de cambio dejó de ser el principal motor de la inflación en Argentina.
Según fuentes del sector privado, Caputo actúa más como un trader que como un economista clásico. “Está midiendo hasta dónde se puede tensar la cuerda sin generar impacto inflacionario directo”, señalaron desde la City porteña. La reciente suba del dólar, en coincidencia con la visita del Fondo Monetario Internacional (FMI), también busca alinearse con los valores exigidos por el organismo.
Uno de los puntos clave de la estrategia económica del Gobierno es mantener controlada la inflación a través del ajuste monetario. Si bien el dólar escaló con fuerza, los indicadores de precios no lo reflejaron con la misma intensidad.
Por ejemplo, la consultora LCG marcó una inflación promedio del 1,6% semanal en el último mes. Esta desaceleración se explica, en parte, por un consumo deprimido que impide convalidar aumentos de precios. Sin demanda activa, los empresarios no tienen margen para trasladar la suba del dólar al consumidor final.
El regreso del carry trade y el orden en tasas
Para sostener el nuevo esquema cambiario, Caputo volvió a apostar por el carry trade, una herramienta que ya utilizó en los primeros meses de gestión para contener al dólar. Esta práctica consiste en aprovechar las altas tasas en pesos para atraer inversiones especulativas de corto plazo.
Según Portfolio Personal Inversiones (PPI), “la suba de tasas responde más a una escasez de liquidez que a un cambio estructural”. En tanto, desde Romano Group destacaron que el Gobierno aún prioriza la flotación controlada del tipo de cambio antes que una baja agresiva en las tasas de interés.
Adcap Grupo Financiero advirtió que el Tesoro estaría sosteniendo artificialmente el valor del dólar, con foco en la acumulación de reservas más que en la continuidad de la desinflación. Sin embargo, un salto brusco en el tipo de cambio podría comprometer la estabilidad inflacionaria y también generar ruido en el frente político.


