Las casas inteligentes ganan terreno, pero también aumentan los riesgos de seguridad. Dispositivos cotidianos como impresoras o cámaras para bebés pueden ser fácilmente hackeados si no se toman medidas básicas de protección.
La tecnología doméstica conectada a internet transforma la vida cotidiana, desde encender luces hasta monitorear bebés. Sin embargo, esa comodidad viene acompañada de un riesgo creciente: la exposición a ciberataques. Muchos dispositivos del hogar, por falta de configuración segura o contraseñas débiles, se convierten en puertas abiertas para los hackers.
Los aparatos más fáciles de vulnerar
Impresoras: el blanco perfecto y silencioso
Aunque no lo parezcan, las impresoras modernas son una de las vías de acceso más comunes para ciberataques domésticos. Con conexiones inalámbricas, acceso remoto y funciones avanzadas, son atractivas para los delincuentes informáticos. Si mantienen contraseñas predeterminadas o firmware desactualizado, pueden ser manipuladas para interceptar documentos o servir de puente hacia otros dispositivos de la red.
Altavoces inteligentes: escuchas sin consentimiento
Equipos como Alexa o Google Home están siempre conectados, listos para recibir órdenes. Esta escucha permanente puede ser explotada si un atacante accede a la red o a la cuenta asociada. ¿El resultado? Espionaje de conversaciones privadas o reproducción de sonidos sin autorización.
Cámaras para bebés: la privacidad en juego
Frecuentemente instaladas con mínima protección, estas cámaras pueden ser accesibles desde cualquier parte del mundo si no se cambian las credenciales de fábrica. Algunos ataques registrados incluyeron voces extrañas que hablaban desde el dispositivo, generando gran preocupación entre padres y madres.
Enchufes inteligentes: un punto débil subestimado
Fáciles de usar y económicos, estos gadgets permiten controlar electrodomésticos a distancia. Sin embargo, muchos no incluyen actualizaciones de seguridad ni procesos de autenticación fuertes. Esto los convierte en una vía de ingreso para espiar rutinas, controlar otros dispositivos e incluso incorporar tu red a botnets sin que lo sepas.
¿Cómo proteger tu hogar digital?
Prevenir es más fácil que remediar. Estos son algunos consejos clave:
- Cambiar las contraseñas por defecto apenas se adquiere el dispositivo.
- Mantener el firmware actualizado para corregir vulnerabilidades.
- Usar redes WiFi seguras, evitando las conexiones públicas.
- Revisar los permisos de cada equipo con regularidad.
- Desactivar funciones innecesarias, como cámaras o micrófonos, si no se usan.


