El presidente Javier Milei se prepara para vetar tres leyes clave aprobadas por el Congreso, incluyendo aumentos jubilatorios y una moratoria. Mientras el Gobierno argumenta riesgo fiscal, busca un acuerdo alternativo con gobernadores para asegurar el apoyo necesario y evitar el revés legislativo, priorizando el objetivo de déficit cero.
¿Qué son los ATN y cómo los usaría el Gobierno?
El Ejecutivo evalúa aumentar las transferencias de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) como un gesto político hacia los gobernadores. Estos fondos, financiados por la coparticipación pero no distribuidos automáticamente, históricamente han sido utilizados con discrecionalidad para asistir a provincias en emergencia o desequilibrio financiero.
La posibilidad de incrementar el uso de estos aportes está siendo discutida en una mesa integrada por Presidencia, el Ministerio de Economía y la Jefatura de Gabinete. El objetivo es acercar una propuesta concreta a los mandatarios provinciales, especialmente a aquellos que ya han mostrado señales de apoyo legislativo.
“Lo que importa es el gesto político”, reconocen desde la Casa Rosada, donde entienden que los recursos en juego no son significativos en términos fiscales, pero pueden tener un alto valor simbólico para los mandatarios.
Resistencia provincial y disputa legislativa
Gobernadores impulsan coparticipación automática de los ATN
Pese a la movida del Ejecutivo, los gobernadores impulsan en Diputados un proyecto que busca incorporar al Fondo de ATN dentro de la Ley Permanente de Presupuesto, lo que implicaría su coparticipación automática y diaria. La iniciativa ya cuenta con media sanción y está cerca de convertirse en ley, lo que debilitaría la capacidad de uso discrecional del Gobierno.
Desde algunas provincias, incluso aliadas, se muestran escépticos respecto a los ofrecimientos de la Nación. “Son chirolas lo que nos pueden dar”, afirmó un referente cercano a un mandatario del norte. Además, insisten en que el costo fiscal del proyecto aprobado es mínimo —apenas el 0,05% del PBI— y que no justifica una pulseada tan intensa por parte del Ejecutivo.
El objetivo del Gobierno: sostener los vetos
Escenario ajustado en Diputados
El oficialismo se enfrenta a una votación ajustada en la Cámara Baja. La Libertad Avanza cuenta con 39 bancas y aspira a conseguir entre 72 y 86 votos a favor de los vetos. El más firme parece ser el rechazo a la moratoria previsional, que tuvo 100 votos negativos en su tratamiento. Los otros dos (jubilaciones y discapacidad) enfrentan mayor resistencia parlamentaria.
Para lograr sostener los vetos, el Gobierno activó todos sus canales de negociación política. El presidente habilitó a tres figuras clave —Martín Menem, Santiago Caputo y Guillermo Francos— a coordinar contactos con legisladores y gobernadores. La expectativa es que los mandatarios puedan aportar respaldo en el Congreso, a cambio de algún beneficio o señal desde la Rosada.
El Gobierno enfrenta una semana clave en su estrategia para sostener el rumbo económico. La amenaza de una derrota legislativa empuja a la administración Milei a recurrir a herramientas políticas como los ATN, en busca de apoyo provincial. Sin embargo, la resistencia de los gobernadores y el avance parlamentario de proyectos que limitan el margen de maniobra del Ejecutivo podrían dificultar esa apuesta.


