El Ministerio de Economía colocó $9 billones en bonos para cubrir el 76% de los vencimientos de deuda en pesos de esta semana. Para lograrlo, convalidó tasas anuales de hasta el 65,3%, reflejando la tensión financiera y las expectativas devaluatorias en el mercado.
El Tesoro logró renovar el 76% de la deuda: pagó hasta 65,3% anual
En su última licitación del mes, el Gobierno argentino colocó títulos de deuda por $9 billones, cubriendo el 76% de los vencimientos programados por $11,8 billones. La Secretaría de Finanzas informó que la mayor parte de la emisión se realizó a través de instrumentos a tasa fija en pesos, principalmente Lecap y Boncap.

Para atraer a los inversores, el Ministerio de Economía debió convalidar rendimientos anuales entre el 51% y el 65,3%, lo que representa un rendimiento mensual del 3,51% al 4,28%. Estas tasas se ubicaron entre 22 y 50 puntos básicos por encima del mercado secundario, evidenciando la prima de riesgo que debió asumir el Tesoro.
Alta concentración en plazos cortos y baja demanda por instrumentos CER
El 85% de los bonos adjudicados, unos $7,6 billones, vencen en un plazo menor a 45 días. El título más demandado fue la Lecap con vencimiento el 15 de agosto, que captó $3,73 billones a una tasa anual del 65,33%. Le siguieron emisiones al 29 de agosto ($2,45 billones al 60,54%) y al 12 de septiembre ($1,42 billones al 55,47%).
En contraste, los instrumentos ajustados por inflación (CER) y dólar linked tuvieron baja participación. Solo se colocaron $117.000 millones en un bono CER al 2026 y $53.000 millones en un bono atado al dólar oficial. El resto de los instrumentos en dólares quedaron desiertos, lo que indica una menor expectativa de devaluación en el corto plazo.
Suba de reservas por desembolso del BID

Las reservas internacionales del Banco Central aumentaron en U$S 1.098 millones en una sola jornada, alcanzando los U$S 41.241 millones, el mayor nivel desde el 7 de julio. El salto se debió al ingreso de U$S 1.200 millones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), destinados a financiar reformas fiscales, mejoras en competitividad y clima de negocios.
Con este desembolso, las reservas netas se estiman en U$S 5.827 millones, lo que otorga al Gobierno cierto alivio transitorio en materia cambiaria.
La colocación parcial de la deuda en pesos con tasas elevadas muestra la dificultad del Gobierno para cubrir vencimientos sin pagar altos rendimientos. La baja en el dólar oficial contrasta con las expectativas devaluatorias reflejadas en los futuros y la escasa demanda de bonos dólar linked. Mientras tanto, el ingreso de fondos del BID brinda un alivio cambiario temporal, pero el escenario financiero sigue siendo frágil y condicionado por la coyuntura electoral.


