El Gobierno argentino mantendrá su política monetaria restrictiva de cara a vencimientos de deuda en pesos que alcanzan los $38 billones en agosto. Luis Caputo y el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, confirmaron que seguirán con tasas elevadas para absorber pesos y evitar presión sobre el dólar, a pesar del creciente costo de intereses.
El Gobierno endurece su estrategia monetaria
El Ministerio de Economía, conducido por Luis Caputo, ratificó que mantendrá el sesgo contractivo de la política monetaria durante las próximas licitaciones de deuda en pesos. La decisión se da en un contexto en el que el Tesoro enfrentará vencimientos por unos $38 billones en agosto y un monto similar hasta las elecciones de octubre.
La suba de tasas fue contundente: en apenas dos semanas, los rendimientos de los instrumentos del Tesoro pasaron de un 29% anual al 65%, luego de que el Gobierno dejara atrás el esquema de las LEFIs. Según explicó el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, el objetivo es claro: “no queremos que sobren pesos en el mercado”.
Durante agosto, habrá dos vencimientos por un total de $38 billones, aunque $10 billones corresponden al Banco Central, según estimaciones privadas. A este panorama se le suman otros $38 billones en vencimientos hasta octubre, aunque una parte corresponde a deuda intraestado.

En ese marco, el Gobierno prevé lanzar propuestas por $14 billones el 13 de agosto y otro tramo hacia fin de mes, con el objetivo de renovar compromisos sin aflojar el torniquete monetario.
Qué pasó en la última licitación
En la licitación más reciente, el Tesoro logró renovar el 76,3% de los compromisos, es decir, $9 billones sobre $11,8 billones. Quirno atribuyó la menor renovación a una demanda puntual de los bancos para integrar encajes en agosto, en línea con nuevas disposiciones del BCRA.
Aunque sobraron $2,8 billones, la consultora Equilibra estima que el excedente necesario era de solo $1,5 billones. La colocación más destacada fue la LECAP S15G5 a 15 días, que concentró el 41,4% de lo adjudicado, con una tasa efectiva mensual del 4,3%, por encima del rendimiento secundario y otras tasas cortas.
El endurecimiento de la política monetaria busca frenar la expansión del peso y evitar presiones cambiarias, pero plantea desafíos significativos para el Tesoro. Con vencimientos millonarios en el horizonte, el Gobierno apuesta a sostener tasas altas aun cuando eso implique mayores pagos de intereses. La estrategia tensiona el mercado pero, por ahora, se mantiene firme rumbo a octubre.


