Un tribunal del Colegio de Jueces comenzó a juzgar este lunes al mediodía a nueve personas acusadas del crimen de Sergio Alexis Zavala, ocurrido la mañana del 25 de diciembre de 2023 en la manzana 304 del barrio 100 Viviendas, en la ciudad de San Luis. Están imputados por “homicidio doblemente calificado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas”; todos enfrentan un pedido de prisión perpetua. Además, siete de ellos también están acusados de lesiones leves contra Ángel Lastra, hermano de la víctima.
El juicio se desarrolla en la Sala Oral N° 1 y se prevé que se extienda hasta el 20 de agosto. Durante la primera audiencia se presentaron los alegatos de apertura. El Ministerio Público Fiscal —integrado por la Fiscalía de Instrucción N° 1 y la Fiscalía de Juicio N° 2— sostuvo que hubo un plan para atacar y matar, con roles definidos y coordinación entre los agresores.
Los acusados son Rodrigo Valentín Garro, Brayan Aitor Funes, Rodrigo Martín Funes, Michell Brandon Pizarro, Tania Macarena Ávila, Juan Nicolás Marín y Alexander Fabricio Velázquez. Lautaro Ismael Velázquez y Jorge Martín Garro también están imputados por el homicidio, aunque no por las lesiones a Lastra.
El tribunal está integrado por Gustavo Ariel Parrillis, Hugo Saa Petrino y María Eugenia Zabala Chacur.
La madrugada del crimen
Zavala había asistido a un boliche de la avenida España junto a su novia, su hermano y su cuñada. Volvieron a la casa de Lastra a las 6:50. Mientras esperaban en la vereda, un menor se acercó y contó que había tenido un altercado con Rodrigo Funes. Lastra le sugirió retirarse. Minutos después, según la acusación fiscal, un grupo atacó a Zavala y a su hermano.
Zavala recibió un golpe con una piedra que lo dejó semi inconsciente. Lastra intentó defenderlo, pero fue herido con un cuchillo cerca del ojo. La agresión continuó incluso cuando Zavala ya no podía defenderse. Fue trasladado al Hospital Ramón Carrillo, donde murió el 26 de diciembre por traumatismo craneoencefálico grave. La autopsia confirmó múltiples lesiones en la cabeza y en distintas partes del cuerpo.
La acusación fiscal
El fiscal Francisco Assat sostuvo que el caso configura alevosía por desvalimiento: “La víctima se encontraba indefensa, y esa circunstancia fue aprovechada por los agresores para asegurar el resultado sin correr riesgos”.
Según la acusación, Zavala fue golpeado brutalmente mientras estaba inmovilizado, sin posibilidad de resistencia. La violencia no cesó con la llegada de la policía: los agresores arrojaron piedras contra la ambulancia, rompieron un cristal e intentaron impedir la atención médica.
“El ataque fue coordinado, con una convergencia de voluntades. Lejos de una reunión casual, la pluralidad de intervinientes redujo cualquier posibilidad de defensa”, concluyó el fiscal.


