La histórica fábrica de calefactores y termotanques Eskabe, ubicada en Mar del Plata, despidió a cinco trabajadores, algunos con más de tres décadas de antigüedad. La medida, vinculada a la fuerte caída del consumo y la retracción en las ventas, refleja el impacto de la crisis económica en la industria metalúrgica local.
Contexto y antecedentes
En un escenario económico donde la inflación desacelera pero el consumo continúa en retroceso, varias ramas productivas comienzan a sentir los efectos. El sector metalúrgico de Mar del Plata no es la excepción, y la empresa Eskabe, reconocida por su trayectoria de más de 80 años, enfrenta una baja histórica en sus ventas.
Según la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) local, ya se habían planteado suspensiones, que finalmente no se concretaron. Sin embargo, la compañía optó por avanzar con cinco despidos indemnizados, afectando a empleados con largas trayectorias, uno de ellos con más de 30 años en la planta.
La situación actual en la empresa
José Luis Rocha, referente de la UOM y secretario general de la CGT Mar del Plata, confirmó que la empresa también registra atrasos en el pago de sueldos y aguinaldos, además de ofrecer retiros voluntarios.
La compañía habría comunicado que en octubre se podría revertir la situación, aunque no dio precisiones sobre cómo lo lograría. Mientras tanto, la demanda sigue en mínimos históricos.
La principal razón de la crisis, según Rocha, es la drástica reducción del consumo interno. Las ventas de calefactores y termotanques habrían caído a niveles no vistos en décadas, afectando a toda la cadena comercial.
A esto se suma que, en Mar del Plata, las últimas vacaciones de invierno fueron las peores en 20 años en términos de actividad económica. Comercios pequeños, kioscos y almacenes también reportan cierres o caídas de ventas, lo que golpea de forma directa a la industria.
El panorama a corto plazo es incierto. Representantes sindicales advierten que, si no se produce un cambio en el modelo económico, la industria metalúrgica local seguirá en riesgo, con potenciales nuevos cierres y despidos.
El caso de Eskabe es un reflejo de la presión que enfrentan las empresas industriales en contextos de bajo consumo y desaceleración económica. Aunque la firma promete una posible recuperación hacia fin de año, el futuro de los puestos de trabajo en Mar del Plata sigue dependiendo de la reactivación del mercado interno.


