Las autoridades de Tlaxcala confirmaron este martes el hallazgo de seis cabezas humanas junto a un mensaje intimidatorio atribuido a un grupo criminal. El caso, reportado por automovilistas, se investiga como un presunto ajuste de cuentas vinculado al robo de combustibles en la región.
Un hallazgo que conmociona a Puebla y Tlaxcala
El macabro descubrimiento ocurrió en la ruta que conecta ambos estados, una zona donde hasta ahora no se habían registrado escenas de violencia de esta magnitud.
La Fiscalía de Tlaxcala abrió una investigación para identificar a las víctimas, todas de sexo masculino, y localizar a los responsables.
En el lugar, los peritos también encontraron un panfleto firmado por la organización delictiva “La Barredora”, lo que refuerza la hipótesis de un enfrentamiento entre bandas dedicadas al robo de gas, actividad ilícita en crecimiento en los últimos años.
Una escalada de violencia en la región
Aunque Puebla y Tlaxcala habían permanecido al margen de las prácticas más violentas de los cárteles, en los últimos meses se registraron varios cadáveres en la frontera común.
Este escenario se suma a hechos similares ocurridos en otros estados:
- En junio de 2024, en Sinaloa fueron encontrados 20 cuerpos, cinco de ellos decapitados.
- En marzo de 2022, en Chilapa (Guerrero), seis cabezas humanas fueron abandonadas sobre un vehículo en plena avenida principal.
Estos casos reflejan la expansión de prácticas criminales asociadas al narcotráfico y al robo de combustibles hacia territorios que antes no eran escenario habitual de este tipo de crímenes.
La violencia en México en cifras
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en 2024 se registraron 33.241 homicidios en México, lo que representa un promedio de 91 asesinatos por día y un incremento del 3,1% respecto a 2023.
- La tasa nacional se ubicó en 25,6 homicidios por cada 100.000 habitantes.
- La mayoría de las víctimas fueron hombres.
- En siete de cada diez casos se utilizó un arma de fuego.
Expertos en seguridad advierten que, aunque México se encuentra en una “meseta” de violencia tras años de descenso, los recientes repuntes preocupan por la brutalidad y la expansión geográfica de los crímenes.


