Independiente y Universidad de Chile empataron 1-1 en el Libertadores de América, pero el partido fue suspendido a los 3’ del segundo tiempo por graves incidentes entre las hinchadas. Piedras, butacas y una bomba de estruendo generaron el caos.
Un partido con alto voltaje deportivo terminó en caos. Independiente y Universidad de Chile igualaron 1-1 en el Estadio Libertadores de América por la vuelta de los octavos de final de la CONMEBOL Sudamericana 2025, pero el encuentro no pudo reanudarse tras graves incidentes de violencia entre las hinchadas. Apenas tres minutos del segundo tiempo, el árbitro Gustavo Tejera decidió suspender el partido por la seguridad de los jugadores, cuerpo técnico y espectadores.
La tensión, acumulada durante todo el partido, estalló en el entretiempo y se profundizó al inicio del complemento, cuando proyectiles, piedras y butacas cayeron desde la tribuna visitante hacia la popular local.

El partido: emoción y fútbol antes del caos
El encuentro comenzó con dominio compartido. Universidad de Chile, ordenado y con posesión, intentó controlar el ritmo, mientras que Independiente apostó al contragolpe y a las llegadas por las bandas.
La primera gran chance fue para el “Rojo”: un remate de Luciano Cabral se desvió y obligó a una gran atajada de Gabriel Castellón.
El desequilibrio llegó a los 11 minutos del primer tiempo, cuando Lucas Assadi definió tras un centro de Lucas Di Yorio. La jugada fue revisada por el VAR, que anuló el offside inicial y validó el gol: 0-1.
La reacción de Independiente: empate y desahogo
Con el global 2-1 a favor de la visita, Independiente salió a buscar el partido. A los 27 minutos, Santiago Montiel marcó un golazo: tras un pase filtrado, pivoteó Gabriel Ávalos y Montiel definió con potencia para el 1-1, provocando un estallido de alivio en el estadio.
El equipo de Julio Vaccari tomó el control y generó más peligro:
- A los 31 minutos, Rodrigo Rey evitó el segundo de la U con una atajada clave ante un mano a mano con Di Yorio.
- Luego, un remate de Cabral desde fuera del área pasó cerca del palo.
- En el cierre del primer tiempo, Ávalos tuvo otra clara, pero no logró definir en el área chica.
El entretiempo: el inicio del caos
Durante el descanso, la violencia estalló en las tribunas. Desde la tribuna visitante, simpatizantes de Universidad de Chile arrojaron piedras, butacas y un artefacto explosivo (bomba de estruendo) hacia la popular local, donde se encontraban hinchas del Rojo, incluyendo mujeres y niños.
Las fuerzas de seguridad intentaron contener la situación, pero la gravedad del ataque generó pánico en el sector afectado.
Suspensión del partido: seguridad por encima del resultado
Al comenzar el segundo tiempo, la tensión era evidente. A los 3 minutos, nuevos proyectiles cayeron desde lo alto. Ante el riesgo inminente, se abrió el portón que separa la popular de la platea para evacuar a los hinchas que estaban debajo.
El árbitro Gustavo Tejera se reunió con el jefe del operativo de seguridad y con los capitanes de ambos equipos. Tras la consulta, decidió suspender el partido.
“Hay gente de Independiente que tiene su familia ahí y les están tirando cosas”, exclamó Rodrigo Rey, resumiendo el clima de terror.
La escalada: enfrentamientos cuerpo a cuerpo
Tras la suspensión, hinchas locales irrumpieron en la tribuna visitante y se generaron fuertes enfrentamientos cuerpo a cuerpo. La policía tardó varios minutos en restablecer el orden. Se vieron heridos siendo atendidos por paramédicos, y ambulancias ingresaron al estadio.
La voz del estadio pidió primero el retiro de los hinchas de la U, y luego advirtió sobre sanciones si continuaban los incidentes.


