El Ministerio de Salud de Gaza informó que más de 2.000 palestinos han muerto mientras intentaban acceder a ayuda humanitaria en el enclave, en medio de un creciente riesgo de hambruna y en la antesala de una nueva ofensiva israelí contra la ciudad de Gaza.
Crisis humanitaria en Gaza
Según el reporte oficial, 22 personas murieron este martes en los puntos de reparto de la Fundación Humanitaria para Gaza (GHF) y en cruces donde ingresan los escasos camiones de la ONU y otras organizaciones internacionales. Con estas cifras, el total de fallecidos por buscar alimentos asciende a 2.018 víctimas.
Además, 34 personas murieron en ataques israelíes recientes, elevando el balance total de muertos desde el inicio de la guerra, el 7 de octubre de 2023, a 62.122 personas, incluidos 269 fallecidos por desnutrición —entre ellos 112 niños—.
Médicos Sin Fronteras (MSF) advirtió que hasta el 9 de agosto se han registrado 1.599 pacientes ambulatorios con desnutrición, de los cuales 672 son menores de 5 años. La organización alertó sobre un “aumento constante y alarmante” de casos desde mediados de junio.
La ONU ha reiterado que Gaza enfrenta una hambruna generalizada debido al asedio impuesto por Israel sobre más de dos millones de habitantes. Tel Aviv rechaza estas acusaciones y sostiene que ha autorizado la entrada de más ayuda humanitaria en las últimas semanas.
Preparativos militares israelíes
Un oficial del Ejército israelí confirmó que ya se desarrollan operaciones previas para una nueva ofensiva terrestre en la ciudad de Gaza, con tropas desplegadas en Yabalia y Zeitún. La estrategia busca enfrentar a Hamas, acusado de rearmarse y reagruparse en la capital gazatí.
Aunque no se detalló la fecha exacta, se anticipa que la operación se desarrollará en varias fases y podría extenderse hasta principios de 2026.
En las últimas horas, el Ejército israelí emitió 60.000 órdenes de reclutamiento para reforzar las fuerzas que participarán en la ofensiva. De ellos, 20.000 reservistas ya movilizados prolongarán su servicio, según informó el portavoz militar Avichay Adraee.
El primer ministro Benjamin Netanyahu instó a acelerar la ofensiva y envió un mensaje de apoyo a las tropas: “Juntos ganaremos”.


