Un documento de reunión previa al partido entre Independiente y Universidad de Chile reveló que se advirtió sobre el riesgo en la tribuna visitante. La Policía no ingresó al estadio para evitar un caos mayor.
La tragedia en el Estadio Libertadores de América ya tenía su antecedente: un documento interno de seguridad, al que accedió Doble Amarilla, revela que se habían advertido riesgos graves antes del partido entre Independiente y Universidad de Chile. En una reunión previa, representantes de CONMEBOL, la provincia de Buenos Aires y el club local coincidieron en que la tribuna visitante era un punto crítico, pero las recomendaciones no fueron cumplidas.
Ahora, tras la suspensión del partido por violencia extrema, las responsabilidades comienzan a salir a la luz.
El documento secreto: “No debería haber público en la tribuna inferior”
El documento detalla que:
- La tribuna visitante se ubicaría en el sector sur alto, mientras que la parte inferior estaría ocupada por hinchas locales.
- Se planteó “la conveniencia de que no hubiera público en la tribuna inferior”, pero se informó que esa localidad ya estaba vendida.
- Como medida preventiva, se dispuso personal policial y de seguridad privada en la tribuna visitante para evitar que los hinchas arrojaran elementos o generaran desorden.
Sin embargo, esas medidas no impidieron el caos. Al final, la situación escaló hasta que el árbitro decidió suspender el partido.
Operativo de seguridad: 650 policías, 330 trabajadores y 7 ambulancias
Antes del partido, el operativo de seguridad incluía:
- 650 efectivos policiales
- 150 agentes de seguridad privada
- 330 trabajadores de Utedyc
- 7 ambulancias (2 en campo y 5 de respaldo)
- 15 grupos de socorristas
- Comisaría móvil en el lugar
- 14 personas de APREVIDE, Policía y controles de acceso dentro del estadio
A pesar de esta presencia masiva, la seguridad falló cuando más se necesitaba.
La decisión de no ingresar a la cancha: “Para evitar causar más daño”
Tras el estallido de violencia, el ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, Javier Alonso, explicó por qué la Policía no ingresó al estadio:
“La policía tiene que restaurar el orden y actúa evaluando el uso racional de la fuerza, que significa minimizar los daños. Acá hay una cuestión de mérito y oportunidad. La decisión de suspender el partido fue de la CONMEBOL”.
Y agregó:
“Hubiese sido un desastre, podría haber sido un desastre muchísimo mayor. Acá hay responsables y la justicia va a explicar quiénes son los responsables”.
El cruce entre Patricia Bullrich y Javier Alonso
La tensión política explotó tras el incidente. La ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, responsabilizó a la Provincia de Buenos Aires por el operativo:
“El operativo de seguridad es siempre jurisdiccional y, en este caso, estuvo bajo la responsabilidad de la Provincia de Buenos Aires. La Policía Bonaerense y la Aprevide condujeron un dispositivo con fallas graves: ingreso violento de la barra visitante, destrozos, proyectiles, deficiencias en las requisas y desoír la recomendación de Conmebol de instalar redes de contención”.
En respuesta, Alonso respondió con dureza:
“Bullrich siempre miente. Conmebol y FIFA determinan desde hace años los partidos con hinchadas visitantes. Desconoce la aplicación de cualquier tipo de reglamento. El concepto de hinchada visitante del que habla tiene que ver solo con los torneos locales. Todos los protocolos que corresponden al Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires y a la APreViDe fueron controlados, supervisados y aprobados”.


