El mercado laboral argentino atraviesa una crisis marcada por despidos, caída del salario real e informalidad. Una encuesta de Bumeran revela que el 31% de las empresas planea reducir personal en el segundo semestre de 2025, mientras la desocupación alcanza su nivel más alto desde 2021.
La falta de creación de empleo de calidad y el aumento del desempleo configuran un escenario complejo para la economía argentina. Según un relevamiento de Bumeran, el 66% de los especialistas en Recursos Humanos reconoció haber impulsado despidos en el primer semestre del año, y un tercio anticipa nuevas reducciones en lo que resta de 2025.
El ajuste de plantillas responde, principalmente, a la necesidad de recortar costos en un contexto de recesión y estancamiento económico.
Crecimiento económico a la baja: proyecciones 2025
Los analistas privados recortaron sus expectativas de expansión para 2025 a menos del 5%. Entre ellos, LCG y Equilibra prevén un 4,5%, Econviews un 4,2% y EcoGo estima un crecimiento cercano al 4%.
El debilitamiento de la economía se explica por la caída del consumo, la falta de crédito al sector privado y la volatilidad de las tasas de interés. Según Gonzalo Carrera, economista de Equilibra, el escenario “ya es bastante magro”, con una economía que podría cerrar 2025 prácticamente estancada en términos interanuales.
Un mercado laboral frágil y desigual
El desempleo subió al 7,9% en el primer trimestre del año, el nivel más alto desde 2021, lo que equivale a 1,79 millones de personas sin trabajo, según cálculos privados.
La informalidad afecta al 41,8% de los ocupados —unos 8,8 millones de trabajadores— de los cuales 5,5 millones son asalariados sin aportes y 3,3 millones autónomos sin inscripción formal.
El empleo asalariado formal, en cambio, muestra un estancamiento prolongado: apenas creció desde 2011, en línea con el bajo dinamismo de la economía.
Salarios en caída y pluriempleo en alza
Desde noviembre de 2023, los ingresos formales perdieron un 5,5% de poder adquisitivo. El golpe más fuerte lo sufrieron los empleados públicos, con una baja real del 14,3%, mientras que los privados retrocedieron un 0,6%.
La pérdida salarial impulsó un aumento del pluriempleo: pasó del 8% en 2013 al 12% en 2024. A esto se suma la expansión del trabajo en plataformas digitales, un sector que todavía carece de regulación.
De cara a lo que resta del año, la expectativa empresarial sigue siendo pesimista. El 47% de los especialistas en Recursos Humanos proyecta un mercado laboral “regular”, mientras que las previsiones negativas aumentaron hasta el 30%. Solo el 23% cree que habrá una mejora.
Si bien algunos economistas esperan que el desempleo del segundo trimestre muestre una leve baja por factores estacionales, la tendencia apunta a un estancamiento prolongado, con bajo nivel de contratación y pérdida de ingresos.


