La Libertad Avanza sufrió una dura derrota en Corrientes este domingo, donde el candidato libertario Lisandro Almirón apenas alcanzó el 8% de los votos. El resultado desató la furia de Javier Milei contra Eduardo “Lule” Menem, a quien responsabiliza por la estrategia electoral que dejó al espacio en cuarto lugar.
El diputado Lisandro Almirón, impulsado por Lule Menem, cosechó menos de 9 puntos y ubicó a La Libertad Avanza en una posición marginal. El resultado contrastó con la victoria del gobernador radical Gustavo Valdés, que superó el 52% de los votos y evitó el balotaje.
En segundo lugar se posicionó el kirchnerista Martín Ascúa, propuesto por José Ottavis y respaldado por Cristina Kirchner, mientras que Ricardo Colombi quedó tercero con 16 puntos.
El rol de Lule Menem y la interna libertaria
Según fuentes del espacio, Lule convenció a Karina Milei de romper el acuerdo avanzado con Valdés y apostar por una lista propia. El radical había ofrecido una alianza con los libertarios, pero las exigencias de los Menem –incluyendo el control de la marca La Libertad Avanza, los colores partidarios y bancas en el Senado– hicieron inviable el pacto.
La estrategia terminó debilitando al oficialismo libertario en la provincia y alimentó tensiones internas. Javier Milei, molesto por la derrota, volvió a insistir en la necesidad de desplazar a Lule del círculo más cercano de su hermana Karina.
Escándalos y trasfondo político
El fracaso electoral ocurre en medio de los audios filtrados que vinculan a funcionarios con presuntos casos de corrupción en la Casa Rosada. Para Milei, una alianza con Valdés y una victoria en Corrientes habría servido para atenuar el impacto del escándalo nacional.
En cambio, el libertarismo quedó relegado a un cuarto lugar, debilitado frente al radicalismo correntino y sin capacidad de capitalizar el malestar social.


