Cuatro hombres fueron sentenciados a penas de entre 8 y 10 años de prisión por trasladar 195 kilos de cocaína en la provincia de Salta, a pocos kilómetros de la frontera con Bolivia. El operativo se concretó tras una investigación que permitió interceptar a un grupo de “mochileros” que ingresaba cargamentos de droga a pie por la selva.
El hecho ocurrió el 28 de agosto de 2024, cuando efectivos de Gendarmería detectaron a un grupo de hombres en la zona de La Porcelana, cerca de Embarcación.
Según el fiscal Marcos Romero, los gendarmes observaron a un sujeto armado con una escopeta y detrás de él a unos 19 cargadores que transportaban mochilas. De inmediato, se dio aviso a superiores y se inició un operativo de patrullaje nocturno por senderos selváticos.
Durante la madrugada, los agentes lograron sorprender al grupo cuando se preparaba para concretar la entrega de la droga.
Las detenciones y el secuestro de la droga
El primero en ser detenido fue Ramón Bernabé Saban, quien portaba una escopeta calibre 38. Luego cayó Francisco Matorras, junto a dos mochilas con 33 kilos de cocaína.
Al día siguiente fueron capturados Juan Franco González —que intentó escapar— y Eduardo Aníbal Saban, ambos localizados ocultos entre las malezas.
En total, se secuestraron 195 kilos de cocaína distribuidos en 14 mochilas, además de dos armas de fuego.
El tribunal condenó a Ramón Bernabé Saban a 10 años de prisión como coautor de transporte de estupefacientes agravado por la cantidad de participantes, en concurso con tenencia de arma sin autorización.
Por su parte, González, Matorras y Eduardo Aníbal Saban recibieron penas de 8 años de cárcel por los mismos delitos, aunque en un solo hecho de portación ilegal de armas.
Cabe señalar que el fiscal había solicitado condenas más altas: 14 años y seis meses para Saban y 13 años y seis meses para los otros implicados.
Narcotráfico en la frontera norte: un problema recurrente
El caso se suma a una serie de operativos que exponen cómo las organizaciones criminales utilizan las yungas salteñas y los pasos fronterizos con Bolivia para ingresar cocaína al país.
La modalidad de los llamados “mochileros” —personas que transportan cargamentos a pie por zonas inhóspitas— es una práctica extendida y de difícil control en la región.


