La infidelidad sigue siendo uno de los temas más conflictivos en las relaciones de pareja. Psicólogos señalan que quienes engañan suelen recurrir a frases repetitivas para disminuir la culpa y justificar su conducta. La más frecuente es: “No significa nada, solo fue un error”, utilizada para restar importancia al hecho y suavizar el impacto emocional en la relación.
Racionalización: minimizar la culpa
De acuerdo con la psicología clínica, esta justificación responde a un mecanismo de defensa llamado racionalización. Según la especialista Laura Fernández, al decir que “no significa nada”, la persona intenta mantener su autoestima intacta y evitar enfrentar el daño causado a la confianza de la pareja.
Este recurso permite al infiel convencerse de que lo ocurrido fue producto de un impulso, sin mayores implicaciones, aunque en realidad se trate de una ruptura de la fidelidad.
Culpar al entorno o a la pareja
Otra de las frases frecuentes es la que traslada la responsabilidad a factores externos: “Si no me hubiera descuidado, esto no habría pasado” o “Mi pareja no me da lo que necesito”. Según los expertos, este tipo de justificación refleja un intento de proyectar la culpa hacia afuera, lo que lejos de resolver el conflicto, profundiza la fractura emocional.
Consecuencias más allá de la excusa
Diversos estudios sobre relaciones de pareja señalan que estas frases no solo se usan en la intimidad, sino también frente a amigos o en redes sociales. De esta manera, quien fue infiel busca normalizar su conducta o disminuir el juicio social.
Sin embargo, la psicología advierte que incluso cuando el engaño ocurre “solo una vez”, el daño emocional en la pareja suele ser profundo y duradero, afectando la confianza y la estabilidad del vínculo.


