El politólogo de La Sastrería, Gonzalo Taboada, destacó que la alianza entre La Libertad Avanza y el PRO en la provincia de Buenos Aires sufrió una pérdida muy notoria de votantes respecto a las presidenciales de 2023.
En contraste, el peronismo mantuvo casi intacto su caudal electoral, lo que le permitió consolidar un resultado que puede marcar el rumbo hacia octubre.
“Esta elección marca un antes y después en el año. Es casi el 40% del padrón nacional y el resultado fue muy contundente”, señaló Taboada.
El peso de los números
El especialista precisó que Fuerza Patria obtuvo 3.800.000 votos el domingo, frente a los 4.300.000 de la primera vuelta de 2023. La participación fue del 61%, muy por debajo del 78% registrado hace dos años.
“Es una elección dentro de la lógica del piso del peronismo y de la posibilidad de un crecimiento”, analizó.
En cambio, las candidaturas de Javier Milei y Patricia Bullrich, sumadas en 2023, habían logrado 5 millones de votos. Este domingo, el frente libertario–macrista apenas alcanzó 2.700.000.
“Milei sostuvo sus votos propios y solo un tercio de los que Bullrich le había aportado en el balotaje”, explicó Taboada.
El impacto del clima político y económico
El politólogo vinculó el cambio en la asistencia a votar con los episodios de las últimas semanas:
“El votante peronista estaba desalentado y manifestaba intención de no votar. El libertario era más motivado para ir. Se invirtió con los audios de Spagnuolo y el escenario económico, que desalentó al votante libertario, aunque no a su núcleo duro, y activó a los votantes peronistas”.
Obstáculos en el horizonte
Con este escenario, Taboada advirtió que el presidente “tiene una carrera de obstáculos casi que a resolver día a día”. La derrota bonaerense, agregó, puede ser un anticipo de lo que ocurra en octubre.


