El economista Norberto Itzcovich analizó la situación económica del país a pocas horas de las elecciones. Aseguró que la crisis actual no es coyuntural, sino consecuencia directa del modelo económico impulsado por el gobierno nacional, el cual —según afirmó— ha debilitado el mercado interno, la industria, la construcción y el empleo.
“La sustancia de este Gobierno es destruir a la Argentina productiva, al no cambiar esa sustancia va a seguir el problema, y es difícil cambiar con este Gobierno el modelo económico”, dijo el economista en declaraciones al programa El Juego de la Política.
Durante la entrevista, Itzcovich señaló que las grandes empresas alimenticias están registrando una fuerte caída en sus ventas, reflejada en sus balances, debido a la pérdida de poder adquisitivo de la población. “La crisis no comenzó el domingo con las elecciones, viene de mucho antes. La gente no puede consumir lo que necesita”, afirmó.
También se refirió a la reciente caída de la industria manufacturera y la construcción: en julio, la actividad industrial cayó un 2,3% interanual, mientras que la construcción retrocedió un 1,8%. Ambos sectores, junto con el comercio, son los principales generadores de empleo.
En relación al panorama político, Itzcovich fue crítico con la reacción del gobierno tras las elecciones. “En lugar de hacer autocrítica, decidieron reafirmar el rumbo económico que precisamente generó este rechazo social”, sostuvo.
Sobre el tipo de cambio, Itzcovich dijo que todos los sectores económicos coinciden en que el valor actual del dólar es insostenible. Estimó que el gobierno buscará postergar una devaluación hasta después de las elecciones del 26 de octubre. “Vendieron más de 600 millones de dólares en una semana y el Tesoro solo tiene 1.700 millones. No hay forma de que eso se sostenga”, explicó.
Además, alertó sobre el impacto de una posible devaluación desordenada, que afectaría especialmente a los sectores más vulnerables. “Si no se acompaña de medidas compensatorias, una devaluación podría disparar aún más los precios, especialmente de los alimentos”, señaló.
Finalmente, el economista remarcó que las decisiones macroeconómicas afectan directamente a la vida cotidiana. “El aumento de tasas de interés no solo golpea a las grandes empresas, también encarece el crédito para los pequeños comercios, encarece los pagos a proveedores y termina impactando en los precios. Todo eso lleva a más recesión”, concluyó.


