La Justicia de Chile solicitó la extradición de Matías Morales y Enzo Falaschi, dos rugbiers argentinos detenidos en Mendoza, acusados de abuso sexual a dos jugadoras de hockey. El hecho ocurrió tras una fiesta privada en agosto de 2023 en Vitacura, Santiago, y actualmente la causa se encuentra en proceso ante el Juzgado Federal Nº1 de Mendoza.
Matías Morales y Enzo Falaschi, jugadores del club Teqüe de Mendoza con contrato temporal en Chile, fueron arrestados por orden del juzgado mendocino que subroga el juez Leopoldo Rago Gallo. La medida se tomó a solicitud del Cuarto Juzgado de Garantías de Santiago.
La investigación chilena los acusa de abuso sexual agravado por acceso carnal. Tras avanzar en el caso, la Justicia de Chile dictó prisión preventiva y emitió un pedido de captura internacional. Por ahora, ambos permanecen detenidos en el Centro de Detención Judicial Unidad 32 y serán trasladados próximamente a la cárcel Federal de Cacheuta.
La denuncia: fiesta y abuso
Los hechos se remontan a agosto de 2023, luego de una fiesta privada en un departamento de Vitacura. Según las denuncias, Falaschi y Morales habrían acompañado a dos jóvenes jugadoras de hockey y a otro compañero a un segundo departamento, donde se habría consumido alcohol y se produjo el presunto ataque sexual.
En abril de 2025 se realizó la audiencia para notificar a los rugbiers sobre la denuncia. Ambos se defendieron alegando que las relaciones fueron consensuadas.
La abogada de Falaschi, Anahí Venier, señaló que rechazaron el pedido de extradición y cuestionó que las autoridades chilenas no enviaron el expediente completo. Además, alertó sobre posibles riesgos a la seguridad de su defendido en caso de ser trasladado, citando incidentes recientes entre argentinos y chilenos en eventos deportivos.
Antecedentes de Falaschi
En 2017, Falaschi ya fue investigado por un caso de abuso sexual que involucró a cinco jugadores de la Unión Rugby de Cuyo. La denuncia surgió tras una fiesta en Chacras de Coria, donde una joven de 24 años aseguró haber sido agredida mientras estaba inconsciente.
Tras la investigación, el fiscal determinó que no existían pruebas suficientes para continuar con el proceso, y el 11 de mayo de 2018 se dictó el sobreseimiento de todos los acusados.


