El expresidente Mauricio Macri convocó este miércoles a una reunión con los principales jefes provinciales del PRO, con el objetivo de evaluar la situación del partido y su posicionamiento de cara a las próximas elecciones legislativas. El cónclave se llevó a cabo en la casa de Jorge Triaca, exministro de Trabajo, y contó con la presencia de dirigentes cercanos a Macri, como el legislador porteño Darío Nieto y el secretario general del PRO, Facundo Pérez Carletti.
Este encuentro tuvo lugar en un contexto de creciente tensión con Patricia Bullrich, exlíder del PRO y actual ministra de Seguridad del gobierno de Javier Milei. En los últimos días, Bullrich cuestionó a Macri en el marco de la disputa entre el gobierno nacional y la Ciudad de Buenos Aires por la crisis penitenciaria, afirmando: “Dejen de usar la Ciudad como botín”.
Uno de los temas más polémicos de la reunión fue la posibilidad de expulsar a Patricia Bullrich del PRO. Según fuentes cercanas, algunos dirigentes calificaron a la ministra y a otros funcionarios que migraron al oficialismo libertario como “garrochistas”, aludiendo a quienes cambiaron de espacio político por conveniencia. En contraste, los presentes destacaron la importancia de respaldar a aquellos que “se mantuvieron firmes” dentro del partido.
El encuentro también tuvo como eje el futuro electoral del PRO y la posibilidad de un acuerdo con La Libertad Avanza. Aunque no se tomaron decisiones concretas, las elecciones legislativas de octubre aparecen en el horizonte como un desafío clave para el partido.
Macri, quien en los últimos meses ha intensificado su agenda partidaria, busca consolidar el liderazgo del PRO en un Congreso donde el oficialismo necesita apoyo para impulsar reformas. En este escenario, el expresidente evalúa cómo mantener la relevancia del PRO sin perder identidad frente al avance libertario.


