El presidente Javier Milei decidió este jueves vetar totalmente la Ley de Coparticipación de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), apenas un día después de rechazar la Ley de Financiamiento Universitario y la Ley de Emergencia Pediátrica. La medida, formalizada a través del Decreto 652/2025, frena la iniciativa aprobada en el Congreso que buscaba modificar el régimen de distribución de fondos a provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El veto presidencial representa un nuevo choque con los gobernadores, quienes esperaban esta normativa para garantizar recursos y reducir la discrecionalidad en el reparto.
¿Qué establecía la Ley ATN?
La Ley Nº 27.794 proponía un nuevo esquema para los Aportes del Tesoro Nacional, un fondo creado para asistir a las provincias frente a desequilibrios financieros y situaciones de emergencia. El objetivo era dar mayor previsibilidad al reparto de estos recursos y limitar el manejo unilateral por parte del Poder Ejecutivo.
Con el rechazo del Presidente, el mecanismo continuará dependiendo de la asignación de la Vicejefatura de Gabinete del Interior, heredera de las funciones que tenía el Ministerio del Interior.
Los argumentos del Gobierno
En los considerandos del decreto, el Ejecutivo sostuvo que los ATN fueron diseñados como un fondo extraordinario y no como una vía de financiamiento corriente para las provincias.
“Estos aportes son un complemento del régimen automático de coparticipación y permiten preservar el equilibrio federal frente a contingencias excepcionales”, señala el documento firmado por Milei.
El Gobierno mencionó como ejemplos recientes la asistencia durante la pandemia de COVID-19, así como emergencias económicas e hídricas ocurridas en 2024 y 2025. Según la administración libertaria, eliminar esta herramienta de acción inmediata representaría un “menoscabo concreto” a las facultades del Estado nacional.
Un nuevo frente de conflicto político
El veto llega en un momento sensible, dado que los gobernadores aguardaban la implementación de esta ley para acceder a fondos de manera más transparente. El rechazo presidencial podría tensar la relación con las provincias y complica el reciente llamado a conformar una “mesa federal” de diálogo.
El texto del decreto también remarcó que la solución al problema del reparto fiscal requiere un consenso político amplio y duradero, no reformas parciales. En ese sentido, Milei defendió el veto como una herramienta constitucional para impedir que se consolide un esquema que, a su juicio, solo serviría para financiar gasto corriente de las jurisdicciones locales.
Provincias Unidas: la primera aparición tras el veto presidencial
El grupo de gobernadores conformado por Martín Llaryora (Córdoba), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Gustavo Valdés (Corrientes) y Carlos Sadir (Jujuy) tendrá su primera foto conjunta en Río Cuarto. También estará presente el exgobernador cordobés Juan Schiaretti, impulsor de este espacio.
Ignacio Torres (Chubut) y Claudio Vidal (Santa Cruz) no participarán por compromisos de agenda, aunque ratificaron su pertenencia al bloque.
Tensiones con la Casa Rosada
El encuentro se da en un clima de tensión política, luego del veto total de Milei a la norma que distribuía fondos de ATN. Si bien el ministro del Interior, Lisandro Catalán, fue designado para retomar el diálogo, los mandatarios consideran que aún no hay propuestas firmes.
En ese marco, Pullaro advirtió que “es muy difícil sentarse nuevamente con el jefe de Gabinete o el ministro del Interior si no se habilita a cumplir lo ya acordado”.
En la Rural de Río Cuarto, los gobernadores darán un mensaje centrado en la producción y el respaldo al campo. Su objetivo es mostrarse como una alternativa a los modelos de “todo Estado” o “nada de Estado”, reforzando una propuesta de gestión federal.
El bloque busca consolidar su influencia en el Congreso tras el recambio legislativo de diciembre y proyectarse con mayor fuerza hacia las elecciones de 2027.


