Carolina Goedelmann, bioquímica y jefa de clínica del Laboratorio Central del Hospital Garrahan, señaló que el veto presidencial a la Ley de Emergencia Pediátrica era esperado, por lo que la medida de fuerza prevista para este viernes ya había sido definida en asamblea.
“Algunos tenían un poco de esperanza de que, con el desastre que habían sido las elecciones en Buenos Aires, por ahí zafábamos del veto”, evaluó la integrante de la comisión directiva de la Asociación de Profesionales y Técnicos (APYT) del Garrahan.
La especialista advirtió que la falta de implementación de la ley agrava la crisis en la atención pediátrica.
En ese marco, los trabajadores del hospital iniciaron un paro de 24 horas este viernes a las 7.00 de la mañana. Además, se movilizarán por la tarde, junto con sectores universitarios, también afectados por un veto del presidente Javier Milei. La medida fue denominada “ruidazo nacional”.
“El tema terrible y acuciante es el tema salarial; estamos perdiendo profesionales, hay un montón de renuncias. Y el que no renuncia está buscando un segundo o tercer trabajo porque no hay forma de llegar a fin de mes”, indicó Goedelmann.
La referente gremial recordó que ya se perdieron y no se han cubierto 240 puestos en el hospital. “Y también está el tema de los recursos, que se va sintiendo y se va viendo en los distintos servicios”, agregó.


