El fútbol cordobés atraviesa horas de profundo dolor. Durante un entrenamiento en el Club Atlético San Lorenzo de Córdoba, institución reconocida por haber formado a Cristian “Cuti” Romero, falleció Amadeo Ruiz, un niño de 13 años que se descompensó repentinamente y no respondió a las maniobras de reanimación.
El hecho ocurrió el jueves por la tarde, entre las 18:30 y 19, cuando Amadeo participaba de una práctica con sus compañeros. Luego de ser reemplazado en el ejercicio, quedó a un costado realizando trabajos aeróbicos y de elongación bajo la supervisión del preparador físico. Sin mostrar síntomas previos, se desplomó de manera repentina, lo que generó desesperación en todo el predio.
“Los profes lo asistieron en el momento y comenzaron con RCP. Se activó el protocolo de emergencia, la administración llamó a la ambulancia rápidamente. Pero pese al esfuerzo, Amadeo no pudo recuperarse”, relató Eduardo Colazo, coordinador de las divisiones inferiores, en diálogo con C5N.
Un caos en medio de la multitud
El coordinador describió la dramática escena:
“El jueves es el día de mayor concurrencia en el club, había más de 200 personas entre jugadores, cuerpo técnico y padres. Fue un caos: chicos llorando, gritándole a Amadeo que se levantara, gente rezando arrodillada. Algo que no se lo deseo a nadie”.
El joven fue trasladado de urgencia al Hospital de Niños de Córdoba, donde finalmente se constató su fallecimiento.
El apto médico y la situación previa
Colazo aclaró que Amadeo había ingresado al club en marzo junto a su hermano mellizo Benjamín y que ambos habían realizado los chequeos médicos obligatorios que exige la Liga Cordobesa.
“Acá ningún niño puede jugar sin carnet ni revisión médica. Amadeo estaba apto para practicar deportes. Nunca manifestó dolor ni malestar, fue algo repentino”, señaló.
Duelo y acompañamiento psicológico
En medio de la conmoción, San Lorenzo suspendió toda la actividad del fin de semana, tanto en inferiores como en primera división femenina y escuelita. La vuelta a los entrenamientos está prevista para el martes, con el acompañamiento de psicólogos para jugadores, profesores y familias.
“Tenemos que seguir adelante también por Amadeo, porque era su ilusión, su amor por la pelota. Sus compañeros quieren armar una bandera en su honor, y seguramente su imagen quedará en algún mural del club”, adelantó Colazo.
Un recuerdo imborrable
El coordinador cerró con un mensaje cargado de dolor:
“La memoria de Amadeo siempre va a estar en nuestros corazones. Llevo muchos años en el fútbol y es la primera vez que vivo algo así. No hay palabras de consuelo, solo acompañar a su familia”.
El fútbol de Córdoba y todo el país se conmueven ante una tragedia que deja al descubierto la fragilidad de la vida, incluso en un ámbito donde los sueños de miles de chicos se juegan cada día con una pelota en los pies.


