El analista político y director del Centro de Estudios de la Opinión Pública (CEOP), Roberto Bacman, sostuvo que el apoyo a Javier Milei se explica más por el antiperonismo que por la gestión económica.
“Con todo lo que hizo, mantiene 39% de imagen positiva”, afirmó.
Además, advirtió que los nuevos créditos externos representan una “hipoteca sobre la Argentina” y no modifican la vida cotidiana de la gente.
“Hipotecan la Argentina”
Bacman fue tajante respecto al financiamiento internacional: “Esto es un préstamo, no un regalo. Nos van a hipotecar como a México, pero sin la capacidad de respuesta que tuvo ese país. Están hipotecando la Argentina”.
Y recordó que en 2003 Néstor Kirchner canceló en dos años la deuda con el FMI, algo que hoy sería imposible: “La deuda actual es impagable”.
El límite territorial de Milei
Según el analista, Milei no podrá repetir la ola nacional que prometía: “Hace dos meses decía que iba a pintar de violeta el mapa entero. Eso no va a pasar. Puede mejorar en algunos distritos, pero en otros está muy limitado porque no tiene territorio ni alianzas con gobernadores”.
Bacman señaló que en provincias claves, como Buenos Aires o Córdoba, Milei tiene serias dificultades. En cambio, podría fortalecerse en Mendoza, Neuquén o San Luis, donde suma apoyos locales.
El regreso del voto peronista
El especialista destacó un fenómeno que comienza a consolidarse: “Hay un regreso del voto peronista, sobre todo en la provincia y también en la Ciudad de Buenos Aires. No quiere decir que vaya a ganar allí, pero puede recuperar representación y músculo legislativo”.
Para Bacman, la estrategia del peronismo apunta a sostener su fuerza en el Congreso y limitar el avance del oficialismo: “La única manera de frenar a Milei es votando al peronismo”.
“La vida del laburante no cambia”
El analista minimizó el impacto electoral de los anuncios financieros celebrados por el Gobierno: “Que bajen 400 puntos el riesgo país o que el dólar retroceda 100 pesos no le cambia nada al que se levanta a las 6 de la mañana, vuelve destruido a la noche y no llega a fin de mes”.
En ese sentido, subrayó que la preocupación real sigue siendo la economía cotidiana: “Esto no cambia el voto de la gente común”.


