El economista Norberto Itzcovich cuestiona la insistente búsqueda de financiamiento externo del gobierno de Javier Milei y advierte sobre los límites de los apoyos internacionales, como el reciente respaldo de Donald Trump.
“Yo ya lo ayudé, caminamos 10 cuadras y nos vio todo el mundo; ahora vaya a pedirle plata a cualquiera y cualquiera se la va a prestar”, recordó Itzcovich, al explicar cómo funciona el respaldo político frente al respaldo financiero real.
Apoyo político versus economía real
El economista afirmó que el reciente respaldo de Donald Trump a Javier Milei no garantiza cambios en la economía argentina e incluso si llegara financiamiento externo, los fondos no modificarían los indicadores económicos reales.
“Por más que Estados Unidos te dé 10.000 o 20.000 o 30.000 millones de dólares, repito, si es que te los da, no cambia mucho en la economía. Ayuda al gobierno a llegar a las elecciones del 26 de octubre con un poco más de oxígeno, pero no cambia las condiciones de la economía”, explicó.
La economía real sigue en caída
El economista destacó la gravedad de los indicadores económicos locales: el consumo sigue bajando; la industria manufacturera muestra cifras cada vez más bajas, según la UIA; y en San Luis, las ventas en supermercados cayeron un 30% en julio respecto al mismo mes del año pasado, mientras que la inflación anual fue del 33,6%, lo que indica una disminución en términos reales.
“La economía real está muy mal. Este salvataje de Estados Unidos, si ocurre, solo le dará aire al gobierno hasta las elecciones, pero no cambiará la verdadera cuestión económica”, señaló.
Endeudamiento y límites del financiamiento
Itzcovich advirtió que el endeudamiento continuo tiene límites y que Argentina ya ha agotado varias fuentes de financiamiento, incluyendo:
- El Fondo Monetario Internacional.
- Blanqueos y operaciones de repo.
- Potenciales créditos del gobierno estadounidense.
“Ya se gastaron todos los dólares y van a pedirle al prestamista de última instancia. No aguanta el techo de la banda”, alertó.
Y agregó que si se consiguieran nuevos préstamos, esto no garantiza inversión ni generación de empleo y solo postergaría problemas estructurales de la economía argentina.
Riesgos de una política de endeudamiento acelerada
Itzcovich remarcó que nuevas operaciones de financiamiento podrían implicar condicionamientos para la economía nacional, como privilegios a empresas extranjeras y exigencias sobre políticas cambiarias.
“Hay áreas donde no debería haber negociación, como la energía nuclear, y el Congreso debería actuar para proteger la soberanía. Por ahora hay que ser prudentes”, afirmó.
El economista concluyó que la política económica actual no tiene un plan sólido y que los efectos de cualquier crédito externo son limitados, y el impacto negativo de la devaluación en los sectores de menores ingresos.


