Residentes de la Ciudad de Gaza denuncian que el ejército israelí está utilizando vehículos cargados con explosivos, controlados a distancia, para demoler barrios residenciales. Según autoridades locales, estos ataques han provocado más de 1.200 muertes desde mediados de agosto.
Vehículos convertidos en bombas móviles
Habitantes de Gaza aseguran que Israel emplea vehículos militares obsoletos, cargados con toneladas de explosivos, para introducirlos en áreas urbanas y detonarlos de manera remota.
El periodista Alam al-Ghoul, residente de la zona, explicó que estos aparatos son posicionados en medio de vecindarios y estallan en cuestión de minutos, destruyendo edificios completos y causando la muerte de quienes se encuentren cerca.
“Familias enteras han sido aniquiladas bajo los escombros”, relató a la BBC.
Testimonios de destrucción total
Vecinos de Al-Zaytoun, Seikh Radwan y Jabalia describen explosiones tan potentes que no dejan rastros de las víctimas. Otros testigos afirmaron que las detonaciones convierten el cielo en “rojo vivo” y que los cuerpos quedan reducidos a fragmentos.
Cifras del impacto en la población
- Desde el 13 de agosto, las autoridades de Gaza reportan más de 1.200 muertos y 6.000 heridos.
- Según el Ministerio de Salud palestino, cada vehículo puede contener hasta siete toneladas de explosivos.
- Se estima que entre 7 y 10 detonaciones ocurren diariamente en zonas residenciales.
- El desplazamiento masivo elevó la densidad poblacional en el occidente de Gaza a 60.000 personas por kilómetro cuadrado.
Reacción de Israel y expertos en seguridad
Respuesta oficial
Consultado por la BBC, el portavoz militar israelí Avichay Adraee no confirmó el uso de estos vehículos, aunque señaló que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) utilizan “métodos innovadores” para eliminar combatientes de Hamás y proteger tanto a soldados como a civiles israelíes.
Opinión de especialistas
El analista en seguridad Hani al-Basous indicó que el despliegue de estos “robots explosivos” busca reducir el riesgo de bajas entre soldados israelíes y facilitar la demolición de túneles y edificios fortificados. Sin embargo, advirtió que esta estrategia eleva el costo humano para la población civil.


