El acceso a un crédito hipotecario en Argentina se encareció de manera drástica en los últimos meses. Las tasas de interés ajustadas por UVA treparon hasta el 15% anual, triplicando los niveles iniciales de 2024. La consecuencia: menor aprobación de préstamos y previsión de una baja en la cantidad de escrituras.
De las expectativas al encarecimiento
El relanzamiento de los créditos hipotecarios en 2024 había generado expectativas en miles de familias que buscaban acceder a la vivienda propia. En aquel momento, las tasas promediaban UVA + 5%, lo que abrió la puerta a un incipiente boom de solicitudes.
Sin embargo, en el tercer trimestre de 2025, el panorama cambió por completo: la tasa real se triplicó hasta superar el 15%, según datos del sector financiero. La volatilidad cambiaria y la incertidumbre política de cara a las elecciones de octubre aceleraron los ajustes en los bancos, que endurecieron los requisitos y priorizan hoy líneas de crédito de corto plazo.
Los bancos no solo subieron las tasas, sino que también agregaron requisitos adicionales para filtrar a los solicitantes. Federico González Rouco, economista de Empiria, explicó que “hubo al menos seis incrementos de tasas en lo que va del año” y que entidades como el Banco Nación sumaron evaluaciones de score crediticio más exigentes.
Aunque todavía se mantienen carpetas en trámite, los especialistas advierten que en los próximos tres meses la oferta podría quedar casi paralizada, reduciendo al mínimo la posibilidad de acceso a financiamiento para vivienda.
Riesgo de desaceleración en escrituras
De acuerdo con Sebastián Sosa, presidente de RE/MAX Argentina & Uruguay, en algunos distritos como CABA los créditos llegaron a representar el 20% de las operaciones inmobiliarias. Sin embargo, con las nuevas tasas, esa proporción comenzó a retraerse.
En paralelo, el Colegio de Escribanos informó que en agosto las escrituras de compraventa crecieron 20,2% interanual con 6.370 operaciones, aunque en la comparación mensual registraron una baja del 4,2%.
Qué esperar después de octubre
Los analistas coinciden en que el panorama seguirá ajustado al menos hasta las elecciones. Para el economista Andrés Salinas, “es difícil que las tasas bajen en el corto plazo. Aun si hubiera un resultado favorable para el mercado, no significa que los bancos flexibilicen rápido las condiciones”.
En ese sentido, la incertidumbre política y la falta de fondeo a largo plazo se presentan como los principales obstáculos para una recuperación del crédito hipotecario.


