Las ventas minoristas de las pymes registraron una nueva retracción en septiembre. Según datos del sector, el consumo retrocedió un 2% mensual y un 4,2% interanual, reflejando el impacto de la pérdida de poder adquisitivo y la incertidumbre económica.
El panorama general del comercio minorista continúa siendo frágil. El 55% de los empresarios consultados afirmó que su situación económica se mantiene igual que el año pasado, mientras que un 38% reconoció un deterioro —tres puntos más que en agosto—.
Solo un 7,2% de los encuestados manifestó haber mejorado su situación, lo que confirma el enfriamiento del consumo interno.
De cara al futuro, el 47,6% de los comerciantes mantiene expectativas positivas y confía en una recuperación en 2026, aunque el 41,5% prevé estabilidad y un 10,8% teme un escenario más desfavorable.
Cuando se les consultó sobre la posibilidad de invertir, el 60,1% consideró que “no es un buen momento”, frente a un 12% que sí lo cree viable.
Ventas minoristas: los rubros más afectados
Textil e indumentaria encabezó las caídas
El análisis por sectores mostró caídas interanuales en todos los rubros. Los más afectados fueron Textil e indumentaria, con un desplome del 10,9%, y Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles, con una baja del 6,2%.
Perfumería, la excepción con leve repunte
En la comparación mensual, solo el rubro Perfumería mostró un crecimiento del 1,4%, mientras que Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción logró sostener los niveles de agosto.
Un escenario condicionado por la inflación y la incertidumbre
El retroceso generalizado refleja la pérdida de poder adquisitivo, el endeudamiento de los hogares y la falta de incentivos comerciales, factores que limitan la recuperación del consumo.
A esto se suma un contexto de incertidumbre económica y política, que lleva a los consumidores a priorizar el ahorro y a los comerciantes a adoptar una postura más prudente.


