Javier Milei llegó a Washington y será recibido por Donald Trump en la Casa Blanca este martes al mediodía. La reunión busca consolidar la alianza política y económica entre Argentina y Estados Unidos, a pocos días de las elecciones legislativas y en medio de negociaciones financieras clave.
El presidente Javier Milei arribó en la madrugada de este martes a Washington junto a su comitiva oficial para mantener una esperada reunión con el mandatario estadounidense Donald Trump. El encuentro, previsto para las 13 (hora local, 14 en Argentina), será en la Casa Blanca y representa un fuerte respaldo político de Estados Unidos al gobierno argentino.
El vuelo oficial aterrizó en la base aérea de Andrews, Maryland, tras más de diez horas de viaje. Luego, la delegación se trasladó a Blair House, la residencia oficial de huéspedes presidenciales, ubicada frente a la Casa Blanca. Desde allí, Milei encabezará la agenda oficial que incluye el almuerzo de trabajo con Trump y altos funcionarios de ambas administraciones.
Un encuentro político clave y sin grandes anuncios inmediatos
Fuentes oficiales argentinas señalaron que el encuentro “corona la relación personal y política” entre Milei y Trump, quienes ya mantuvieron tres reuniones previas. Aunque no se esperan anuncios de peso inmediato, la reunión servirá para consolidar la afinidad entre ambos gobiernos y delinear los próximos pasos en materia económica y comercial.
“Esperamos más apoyos, pero los convenios se firmarán más adelante”, indicó un alto funcionario argentino. Uno de los principales puntos de negociación es la reducción o eliminación de aranceles a productos nacionales, afectados actualmente por una tarifa base del 10% aplicada por Estados Unidos.
Inversiones y apoyo financiero de Estados Unidos
El gobierno argentino busca cerrar un acuerdo arancelario y avanzar en proyectos de inversión en sectores estratégicos como energía, minería y tecnología. El ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, forman parte de la comitiva, junto con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
Milei confía en que la alianza con Estados Unidos garantice la liquidez del país y evite riesgos de default. “Así sacamos de la cancha el fantasma del default”, expresó el mandatario, convencido de que esta relación atraerá “una avalancha de dólares” mediante inversiones norteamericanas.
El Tesoro estadounidense, encabezado por Scott Bessent, ya brindó asistencia para estabilizar el dólar y los mercados argentinos, lo que fue valorado como un logro político para la Casa Rosada. Se espera que el tema del swap de monedas por 20.000 millones de dólares y el rol del FMI sean parte de la discusión bilateral.
Expectativa en Wall Street y tensiones internas en EE.UU.
El auxilio financiero hacia Argentina generó debate dentro de Estados Unidos. Legisladores demócratas, encabezados por Elizabeth Warren, impulsaron un proyecto de ley denominado No Argentina Bailout Act para frenar la ayuda al gobierno argentino. Argumentan que este tipo de apoyo podría perjudicar a sectores agroindustriales norteamericanos, especialmente a los productores de soja.
Analistas internacionales destacan que la decisión de Washington de respaldar a la Argentina responde a motivos geopolíticos. “Estados Unidos busca reforzar su influencia en América Latina frente al avance de China”, explicó Benjamin Gedan, especialista de la Universidad Johns Hopkins.
Un vínculo con respaldo político y geoestratégico
Milei es el segundo presidente latinoamericano en ser recibido por Trump en su segunda gestión, luego del salvadoreño Nayib Bukele. El líder estadounidense llega al encuentro tras un viaje relámpago a Medio Oriente, donde protagonizó un acuerdo de paz entre Israel y Hamas, que incluyó la liberación de tres rehenes argentinos.
El encuentro entre Milei y Trump simboliza el fortalecimiento de una alianza estratégica que combina apoyo financiero, cooperación económica y afinidad ideológica. Tras la reunión, Milei podría participar de una ceremonia en la Casa Blanca en la que se entregará la Medalla de la Libertad al activista conservador Charlie Kirk.
La delegación argentina regresará al país la noche del martes y tiene previsto arribar a Buenos Aires el miércoles por la mañana.


