Tras la muerte de Maradona, sus hijos denunciaron que su equipo médico fue responsable de negligencia grave. La Justicia de San Isidro inició una investigación y, con el tiempo, imputó a siete profesionales de la salud por presuntamente haber abandonado al exjugador en una situación de vulnerabilidad.
Los acusados son:
- Leopoldo Luque, neurocirujano y médico de cabecera de Maradona.
- Agustina Cosachov, psiquiatra encargada de su tratamiento.
- Carlos Ángel Díaz, psicólogo del exfutbolista.
- Nancy Forlini, coordinadora de la prestadora médica.
- Mariano Ariel Perroni, jefe de enfermeros de la empresa de internación domiciliaria.
- Ricardo Almirón, enfermero a cargo del turno nocturno.
- Pedro Pablo Di Spagna, médico clínico contratado para su seguimiento.
Además, la enfermera Dahiana Madrid será juzgada en un proceso separado con jurado popular.
Las claves del proceso judicial
El juicio, que tendrá audiencias tres veces por semana, se extenderá al menos hasta julio de 2025. Se espera la declaración de 192 testigos y la presentación de múltiples pruebas, incluyendo estudios médicos, pericias telefónicas y audios.
A lo largo del proceso, hubo intentos de postergación. Inicialmente programado para el 4 de junio de 2024, fue reprogramado para octubre y luego para marzo de 2025. La defensa argumentó que no contaban con todo el material probatorio, pero la Justicia determinó que el inicio del juicio garantizaba el derecho a un proceso en tiempo razonable.
Por qué se considera un homicidio
El 11 de noviembre de 2020, Maradona fue dado de alta tras una cirugía por un hematoma subdural y trasladado a una casa en Tigre para continuar su recuperación. Aunque su evolución parecía favorable, falleció 14 días después.
Los fiscales sostienen que los acusados ignoraron sus enfermedades preexistentes y no garantizaron una atención médica adecuada. Según la investigación, Maradona padecía insuficiencia cardíaca crónica, cirrosis, deterioro neurológico y adicción al alcohol y psicofármacos, lo que requería cuidados especializados.
La autopsia determinó que su muerte fue provocada por un edema pulmonar agudo secundario a insuficiencia cardíaca crónica reagudizada y que su corazón presentaba miocardiopatía dilatada.
El juicio por la muerte de Maradona promete ser uno de los más relevantes en la historia judicial de Argentina. Mientras la defensa de los acusados sostiene que no hubo intención de causar daño, la fiscalía argumenta que la omisión de sus responsabilidades médicas fue determinante en el desenlace fatal.


